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Los analistas tumban las cuentas: jóvenes y empresarios, los damnificados

«Más gasto, impuestos y más déficit» definen las medidas «electoralistas» del Gobierno

  • Los jóvenes tendrán que pagar la subida de las pensiones y el sector privado deberá «sostener» el alza salarial de los funcionarios / Foto: Dreamstime
    Los jóvenes tendrán que pagar la subida de las pensiones y el sector privado deberá «sostener» el alza salarial de los funcionarios / Foto: Dreamstime

Tiempo de lectura 4 min.

14 de enero de 2019. 11:14h

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A. Maisanaba.  14/1/2019

A falta de ver si el Gobierno obtiene los apoyos necesarios para tramitar y sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado para 2019, algunos analistas no tienen muy claro que realmente sean los que España necesita en estos momentos. Se trata de un plan económico pensado «para tener éxito en los próximos meses a cambio de hipotecar el futuro», según comentó a LA RAZÓN José Ramón Pin, profesor del IESE Business School. A pesar de que el futuro de los nuevos Presupuestos todavía está en el aire, hay algunas medidas que ya se han activado. Es el caso de la subida del salario a los funcionarios o la del Salario Mínimo Interprofesional (SMI) a 900 euros, que lo que hacen es «retraer dinero del sector privado para llevárselo al sector público, lo que implicará una caída del consumo y de la inversión privada», explicó Pin. Si durante 2018 se crearon cerca de 400.000 puestos de trabajo en España, a lo largo de 2019 el ritmo caerá por debajo de los 250.000 empleos, según sus cálculos. La caída se replicará en 2020, cuando los expertos auguran el comienzo de una nueva crisis que el Gobierno de Sánchez no ha sabido ver. «No se ha dado cuenta de que el ciclo ha cambiado. Es necesario desarrollar medidas contracíclicas». Todo indica, además, que subirán los tipos de interés, por lo que crecerá el coste de la deuda pública, conocido como servicio de la deuda, y el dinero que se recauda con los impuestos irá destinado a los poseedores de la deuda, en lugar de a prestaciones sociales.

El Gobierno de Sánchez pretende «colarle a Europa unos presupuestos electoralistas, que desacelerarán la recaudación y harán que aumente la deuda», valoró Enrique Quemada, presidente de ONEtoONE a este diario. Para Quemada, los más favorecidos serán los pensionistas y los funcionarios –estos últimos cobran un 2,25% más desde la entrada del nuevo año–. Por el contrario, los más damnificados de estos presupuestos «populistas» serán los jóvenes, que tendrán que pagar la subida de las pensiones, y el sector privado, que tendrá que «sostener a los funcionarios». La subida del SMI «va a destruir mucho empleo», mientras que el aumento de los impuestos provocará un «desplazamiento de los inversores a otros países, ya que España perderá atractivo como país para invertir», explicó Quemada. Desde el punto de vista de José María Rotellar, profesor de la Universidad Francisco de Vitoria, el alza tributaria «lastra la actividad económica y afecta a ciudadanos y empresas, que tendrán menos recursos para gastar».

«Nos enfrentamos a un presupuesto expansivo, en un contexto de desaceleración económica que no es intensa, pero es clara», explicó Valentín Bote, profesor de economía en la Universidad Autónoma de Madrid (UAM) a LA RAZÓN. Con esta premisa, el plan económico que el Gobierno presenta hoy en el Congreso no encaja bien en el contexto económico actual, sobre todo por el incremento de la presión fiscal a las empresas, que provocará un «aumento del coste de contratación». Se trata de unos presupuestos que «no son los que necesitamos», con «más gasto, más impuestos y más déficit, todo ello soportado sobre los hombros de los trabajadores».

La cuentas están ideadas con una previsión de crecimiento económico del 2,3% del PIB, mientras que el FMI estima que estará una décima por debajo, en el 2,2%. Habrá que tener «mucho cuidado sobre una posible intervención por parte de Bruselas», advierte Miguel Ángel Bernal, profesor de la Fundación de Estudios Financieros. Además, la ratio deuda PIB, cercana al 100%, ha alcanzado un nivel «peligroso». De hecho, una ratio superior al 60% ya afecta al crecimiento económico. «Se están comprando votos con gastos», critica Bernal, quien tampoco ve que estos presupuestos sean «lo que necesita España». «Lo que veo es poca inversión y poca reforma, sobre todo en educación y en integración de la mujer» en el mercado laboral. «No lo veo creíble. No me creo el nivel de ingresos».

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