Conde blanqueó 13 millones de Banesto desde las Islas Vírgenes, Curaçao y Suiza

La Audiencia Nacional detiene al ex banquero y a sus dos hijos por repatriar, entre 1999 y 2014, el dinero del saqueo de la entidad

Mario Jr. y su hermana Alejandra, los dos hijos de Mario Conde
Mario Jr. y su hermana Alejandra, los dos hijos de Mario Conde

La Audiencia Nacional detiene al ex banquero y a sus dos hijos por repatriar, entre 1999 y 2014, el dinero del saqueo de la entidad

Las Islas Vírgenes, Curaçao (Antillas holandesas), Suiza, Luxemburgo, Reino Unido, Italia... En todos esos países, incluidos paraísos fiscales, han hecho escala en los últimos tres lustros los más de 13 millones de euros, presumiblemente procedentes del «saqueo» de Banesto, que Mario Conde ha repatriado año tras año a España entre 1999 y 2014 (al principio con cantidades anuales de apenas 3.000 euros), un supuesto blanqueo de capitales que llevó ayer al juez de la Audiencia Nacional Santiago Pedraz a ordenar su detención.

Más de 22 años después de que el Banco de España decidiera, un Día de los Inocentes, la intervención del banco que presidió durante seis años –el estallido del mayor escándalo financiero de los años 90–, el ex presidente de la entidad ha vuelto a tropezarse con la Justicia. En su inesperado «déjà vu», el que fuera el banquero de moda –objeto preferido de agasajos sociales y académicos antes de que su estrella comenzase a declinar ese 28 de diciembre de 1993– no estuvo solo. El juez Pedraz ordenó, además, la detención de otras siete personas, entre ellas, sus hijos Mario Jr. y Alejandra, el marido de ésta, Fernando Guasch, y el abogado Francisco Javier de la Vega. Durante todo el día, los agentes registraron el domicilio del ex banquero en Madrid –durante 14 horas–, las sedes de varias de sus empresas y el pazo de la familia en Orense. En las próximas horas, Conde, que pasó la noche en los calabozos de la Guardia Civil de Tres Cantos, declarará en la Audiencia Nacional como investigado por ocho delitos contra la Hacienda Pública y por blanqueo, pertenencia a organización criminal y frustración de la ejecución.

El cerco alrededor del ex presidente de Banesto empezó a estrecharse de nuevo en septiembre de 2014, cuando el Servicio de Prevención de Blanqueo de Capitales (Sepblac) alertó a la Fiscalía Anticorrupción, que inmediatamente abrió diligencias para intentar esclarecer los hechos. Tras año y medio de investigación de la fiscal encargada del caso, Elena Lorente, y de los agentes de la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil, la abundante documentación recopilada y los informes policiales y de la Agencia Tributaria han permitido delimitar el modus operandi del clan Conde.

Según fuentes de la investigación, desde los países apuntados el dinero comenzó a retornar a nuestro país en 1999, en cantidades poco llamativas, hasta alcanzar los montantes más elevados en 2011 y 2012. La horquilla se cierra, por ahora, en 2014, pero sólo porque, de momento, los agentes no han podido determinar aún cuánto dinero consiguió repatriar ese año.

Para ejecutar ese supuesto blanqueo de capitales, Conde utilizó fundamentalmente tres empresas. Dos de ellas, Barnacla S. L. y Black Royal Oak S. L., estrechamente vinculadas a sus hijos. Mario Jr., y Alejandra poseen, al 50%, la totalidad de acciones de la primera sociedad, de la que además es administradora única una de las detenidas, María Cristina Fernández. Respecto a la segunda, una inmobiliaria, es su hijo quien figura como administrador, según las mismas fuentes.

Una empresa de perfumes

El mecanismo utilizado para repatriar esas cantidades era siempre el mismo: la simulación de préstamos, ingresos en efectivo y ampliaciones de capital.

Una vez de vuelta en España, ese dinero se utilizaba, añaden las fuentes consultadas, «para montar otras empresas», entre ellas Hogar y Cosmética Española (de la que la hija de Conde es consejera delegada), dedicada a la venta al por mayor de productos de perfumería, droguería, higiene y belleza.

Tras una gestión que dejó un agujero patrimonial de 2.700 millones de euros, Mario Conde tuvo que afrontar dos condenas de la Audiencia Nacional por apropiación indebida en los casos «Argentia Trust» y «Banesto», que le llevaron a ingresar en prisión en tres ocasiones: en la víspera de la Nochebuena de 1994 (una estancia de apenas un mes que eludió al pagar una fianza), en febrero de 1998 (un año y medio) y en julio de 2002, una reclusión en Alcalá Meco que mejoró sustancialmente al conseguir el tercer grado en noviembre de 2005. El total de las cantidades apropiadas de Banesto durante la gestión de Conde suma más de 26 millones de euros. Según fuentes jurídicas, la Audiencia ha conseguido recuperar, en ejecución de ambas sentencias, más de once millones de euros. «Una parte muy considerable de esos fondos» habría sido blanqueada desde 1999, concluye Anticorrupción.

La prolongada investigación de Conde y su entorno permitió a la Fiscalía Anticorrupción, el pasado 29 de marzo, presentar una querella contra el ex banquero y otras 14 personas en la Audiencia Nacional. En esa denuncia, la fiscal Lorente solicitaba al juez Pedraz el registro de ocho domicilios y empresas de los implicados, que finalmente se llevaron a cabo ayer por orden del magistrado, que ha acordado el secreto de las actuaciones.

Un negocio de padre a hijos

Una organización criminal familiar. Ya no sólo es que la Fiscalía Anticorrupción atribuya un delito de pertenencia a organización criminal a los 14 investigados, vinculados todos por «estrechos lazos familiares o personales». Es que el núcleo duro de esa supuesta trama lo integran, además del propio Mario Conde, sus dos hijos, Mario Jr. y Alejandra, y el marido de ésta, Fernando Guasch. El papel que Anticorrupción y la UCO atribuyen a sus hijos no es residual: ambos están directamente relacionados con al menos dos de las tres sociedades de las que se habría servido el ex presidente de Banesto para blanquear esos 13 millones de euros procedentes del saqueo de Banesto. Alejandra y Mario Jr. poseen el 100% de las acciones de Barnacla S. L. y el primero es el administrador de Black Royal Oak S. L. A su vez, la hija es administradora de Hogar y Cosmética Española, una empresa de perfumes creada supuestamente con el dinero proveniente de esas actividades de blanqueo.