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Naturgy invertirá 8.400 millones en cinco años

Destinará 5.300 millones al crecimiento, con énfasis en electricidad, gas e infraestructuras.

  • El presidente de Naturgy, Francisco Reynés, durante la presentación del nuevo Plan Estratégico
    El presidente de Naturgy, Francisco Reynés, durante la presentación del nuevo Plan Estratégico

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21 de julio de 2018. 23:26h

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Alejandro Maisanaba.  21/7/2018

La nueva hoja de ruta de Naturgy para los próximos años estará enfocada en la creación de valor por delante del crecimiento y el tamaño. «Este plan busca invertir y hacer crecer, pero ganando tamaño sólo si creamos valor para los accionistas y cumplimos los parámetros de rentabilidad, calidad de servicio y seguridad», aseguró el presidente de Naturgy, Francisco Reynés, durante la presentación del Plan Estratégico para el periodo 2018-2022, celebrada el pasado 28 de junio en Londres. Con el nuevo plan, la energética pretende posicionarse en el nuevo entorno de la transición energética, reforzando el liderazgo que ya ostenta en el negocio del gas, y una fuerte apuesta de crecimiento en energías renovables.

Buscará, además, ganar notoriedad en los países que fomenten la seguridad jurídica y el propio desarrollo en entornos macroeconómicos estables para garantizar un crecimiento constante, de tal forma que esperan que el mercado español represente un máximo del 40% del negocio de la empresa en 2022.

Durante la presentación, la compañía energética no dudó en calificar el plan como «realista y ambicioso» y destacó el compromiso de la alta dirección de Naturgy para «aprovechar el posicionamiento actual de la compañía» y, de esta forma, «maximizar las oportunidades de crecimiento» y dar importancia a la remuneración al accionista con el desarrollo de una política «creciente y sostenible».

La compañía energética ha fijado varios objetivos principales en materia financiera para el final del periodo 2018-2022. Pretende alcanzar un ebitda –beneficio bruto o beneficio antes de intereses, impuestos, depreciaciones y amortizaciones de la empresa– de 5.000 millones de euros, un beneficio neto de 1.800 millones y un flujo de caja libre de otros 1.800 millones. Esto se traduce en un aumento del ebitda de más de 1.100 millones –su ebitda fue de 3.915 millones en 2017– y un crecimiento del beneficio neto de casi 450 millones de euros –terminaron el pasado ejercicio con un beneficio neto de 1.360 millones–. Todo ello esperan conseguirlo en tan sólo cinco años.

La estrategia financiera estará centrada, fundamentalmente, en la reducción del Opex –gasto operativo– y la optimización del Capex –inversiones importantes de la empresa en bienes–.

Para los próximos cinco años, Naturgy tiene previsto invertir 8.400 millones de euros, de los cuales 5.300 millones se destinarán exclusivamente al crecimiento de la empresa, específicamente, a sus negocios de gas y electricidad (36%) y a infraestructuras en Latinoamérica (27%). La organización aplicará «una estricta disciplina financiera para maximizar la creación de valor y un crecimiento rentable en aquellos mercados en los que esté presente. «Estamos dispuestos a transformar la compañía, focalizando todos los esfuerzos en la creación de valor para nuestros negocios, nuestros accionistas y nuestros clientes», remarcó el presidente, Francisco Reynés.

Otra de las propuestas del nuevo plan estratégico es equilibrar el peso de los diferentes negocios de la compañía, destinando sus esfuerzos a aumentar la contribución de las actividades reguladas hasta llegar, al menos, al 70% del total y que, como mínimo, la mitad del negocio de la energética sea eléctrico (actualmente, ocupa el 40% del total, frente al 57% del gas y el 3% restante que se destina a los servicios).

Desde hace varios meses, Naturgy está aplicando unas nuevas medidas de eficiencia con la intención de conseguir una reducción de los gastos operativos anuales de 500 millones de euros para 2022. Dichas medidas consisten en el análisis de la actividades no esenciales de la empresa energética con la ayuda de los procesos de digitalización que ya se están ejecutando.

Por otro lado, la compañía energética también optimizará la estructura de capital y, en un escenario de previsible subida de los tipos de interés, espera mantener el actual nivel de coste de deuda, fijado al 3,5%, mientras que la deuda neta se situará cerca de los 16.400 millones de euros.

La empresa ha revisado el valor de sus activos con un ajuste de 4.900 millones de euros antes de impuestos que no tendrá impacto en el dividendo de este ejercicio, pero tendrá un efecto positivo a partir de 2019.

Naturgy ofrece una «propuesta muy atractiva y competitiva de la retribución al accionista» al aumentar un 30% el dividendo de 2018 hasta los 1,30 euros por acción, una mejora sustancial del dividendo que supone una clara señal del compromiso creciente que la energética tiene con sus accionistas. No obstante, este premio a los accionistas no será sólo durante este ejercicio, ya que la energética promete un aumento mínimo del 5% anual en la retribución a los accionistas, de tal forma que la cifra ascienda a 1,37 euros por acción en 2019; 1,44 euros para 2020; 1,51 euros en 2021 y 1,59 euros al final del periodo. El reparto del dividendo se hará en tres pagos anuales: al finalizar el primer semestre (20%), al cierre del tercer trimestre (35%) y, por último, tras la Junta General de Accionistas (45%). Para completar la nueva política de retribución al accionista, la compañia podrá destinar 2.000 millones de euros en el periodo para la recompra de acciones propias –«share buy back», en la jerga económica– en el caso de que no se realizasen inversiones inorgánicas.

Dentro de esta nueva estrategia, Naturgy lleva varios meses trabajando para simplificar su estructura societaria y sus órganos de gobierno. La compañía anunció a principios de junio una nueva organización de sus áreas de negocio, que ahora tienen plena responsabilidad en su ámbito de actuación.

Los cambios también han llegado hasta su Consejo de Administración, que se reduce de 17 a 12 miembros. De esta forma, la nueva directiva queda compuesta por el presidente ejecutivo, cinco consejeros independientes y seis consejeros dominicales –dos representantes de Criteria Caixa; dos de Rioja (CVC y Alba) y otros dos miembros de Global Infraestructure Partners–.

En paralelo a la ejecución del nuevo Plan Estratégico para el periodo 2018-2022 y conscientes de los continuos cambios en los mercados, la tecnología y la sociedad, la antigua Gas Natural Fenosa decidió cambiar su nombre de marca y, desde el pasado mes de junio, pasó a llamarse Naturgy. La compañía dio a conocer la nueva marca en el transcurso de la Junta General de Accionistas, celebrada el pasado mes en Madrid.

Con su nueva denominación, que abarcará los negocios de la energética en España y a nivel internacional, la compañía no sólo construye «una marca internacional, adaptada a todos los mercados globales», sino que da un «impulso para encarar nuevos compromisos, para estar más cerca de los clientes y para ofrecer soluciones sencillas y respetuosas con el entorno», tal y como afirmó el presidente de la compañía durante la Junta General de Accionistas.

La nueva marca no rompe con los 175 años de historia que la compañía tiene a sus espaldas, sino que pretende respetar su pasado centrándose en el futuro al transmitir su compromiso con el medio ambiente, la sencillez, la innovación tecnológica, la digitalización y la globalización. Este cambio entra dentro de la estrategia de la empresa para simplificar los procesos que afectan a sus clientes, facilitar las interacciones con ellos y la accesibilidad al mundo de la energía. Eso sí, Reynés recuerda que con esta medida «la compañía no empieza de cero», sino que hará la vida más fácil a sus clientes al pasar a ser «más simples, más digitales y más ágiles».

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