Trabajo

Nueva victoria para los repartidores de comida autónomos: Nueva York aprueba un salario mínimo de 17,96 dólares la hora

La medida entrará en vigor el 12 de julio y contempla un aumento del salario hasta 19,96 dólares en 2025. Hace dos meses, sindicatos y plataformas pactaron en Francia un salario mínimo de 11,75 euros

Un rider de Glovo y otro de Uber Eats durante un servicio
Un rider de Glovo y otro de Uber Eats durante un servicio, en MadridRicardo RubioEuropa Press

Nuevo paso de gigante para mejorar las condiciones de los "riders" autónomos. Los repartidores de Nueva York que trabajan para aplicaciones móviles como Ubereats, Doordash o Grubhub comenzarán a cobrar a partir del próximo 12 de julio 17,96 dólares (unos 16,69 euros) la hora, después de que la Alcaldía de la ciudad aprobara este domingo una nueva ley que, los también conocidos como "deliveristas", llevaban meses exigiendo. Esta medida sigue la estela de Francia, donde hace menos de dos meses sindicatos y plataformas pactaron un salario mínimo de 11,75 euros la hora.

La norma, que afectará a unas 60.000 personas en la ciudad, contempla un aumento del salario hasta 19,96 dólares la hora a partir del 1 de abril de 2025. Esto supone una rebaja respecto al plan original que pedía que se pagara a estos trabajadores que deben aportar el medio de locomoción, 23,82 dólares la hora. No obstante, decenas de repartidores, en su mayoría latinoamericanos, se concentraron hoy en la sede de la Alcaldía para celebrar la medida al grito de "Sí, se pudo".

"Este nuevo salario mínimo (...) garantizará que estos trabajadores y sus familias puedan ganarse la vida, acceder a una mayor estabilidad económica y contribuir a que la legendaria industria de la restauración de nuestra ciudad siga prosperando", dijo el alcalde de la Gran Manzana, Eric Adams, en una rueda de prensa en la que celebró la aprobación de la norma.

Por su parte, el grupo Workers Justice/Proyecto Justicia Laboral, uno de los principales impulsores de la ley y una de las agrupaciones que representa a los deliveristas en la ciudad, también alabó el logro. "Lo hemos conseguido. Nuestra lucha siempre ha sido por las personas que hace que la ciudad de Nueva York funcione. Hemos ganado y seguiremos organizándonos con amor. Esto no es más que el principio. La lucha continúa", escribió la organización en su perfil oficial de Twitter.

Asimismo, Manny Pastreich, presidente del sindicato 32BJ SEIU, que representa a 175.000 miembros del sector servicios en doce estados del país, también se mostró satisfecho con la nueva regulación. "Después de alimentar a la ciudad durante y después de una pandemia mundial, ya es hora de que los repartidores cobren por fin lo que les corresponde. Esta victoria supone el reconocimiento del papel vital que estos trabajadores neoyorquinos han desempeñado y siguen desempeñando en la economía local de nuestra ciudad", dijo.

En España, Gustavo Gaviria, portavoz de Repartidores Unidos, asociación que defiende la autonomía de los repartidores frente a la presunción de laboralidad que establece la "Ley Rider", también ha celebrado la medida. "El acuerdo beneficia a más de 60.000 repartidores demostrando, de nuevo, que se puede mejorar sustancialmente el modelo de autónomos sin necesidad de destruir el sector y dejarnos sin trabajo, como lo plantearon en la nefasta 'Ley Rider' la Ministra de Trabajo Yolanda Díaz y sus sindicatos CCOO y UGT", apunta en declaraciones a LA RAZÓN. Este lunes los ministros de Trabajo de la Unión Europea han respaldado una directiva sobre las condiciones laborales de los trabajadores de plataformas digitales que España considera insuficiente.

Condiciones previas a la nueva ley

Actualmente, el sueldo de los repartidores se limita prácticamente a las propinas que reciben de los clientes y según Workers Justice, estos tienen que hacer una inversión inicial de unos 10.000 dólares para comenzar a trabajar como repartidores y entre 500 y 1.000 dólares mensuales para otras necesidades que no son cubiertas por las aplicaciones.

Un comunicado de la alcaldía apunta que para fijar la tarifa se tuvo en cuenta también que los repartidores son considerados "contratistas independientes", es decir, "pagan de su bolsillo sus gastos, no tienen acceso a un seguro de compensación laboral, ni a tiempo libre remunerado y deben pagar más en cotizaciones a Medicare y la Seguridad Social".

La norma recoge que el salario pagado debe incluir tanto el tiempo de reparto, como el tiempo en el que el repartidor esté esperando una nueva orden o un pedido. Según la nota, como media, un trabajador pasa el 60 % de su jornada repartiendo y el 40 % esperando nuevos encargos