Banca

La UE obligará a los bancos a ofrecer transferencias que lleguen en 10 segundos al destino y sin coste adicional

Los Veintisiete aprueban una normativa para obligar a los bancos a ofrecer transferencias instantáneas sin sobrecoste alguno

Banderas europeas ondean al viento cerca del edificio del Consejo de Europa en Bruselas
Banderas europeas ondean al viento cerca del edificio del Consejo de Europa en Bruselaslarazonfreemarker.core.DefaultToExpression$EmptyStringAndSequenceAndHash@7bde1876

Las transferencias instantáneas, en menos de 10 segundos, serán una realidad obligada para toda la banca europea. Así lo han decidido los Veintisiete de la Unión Europea, que han dado el empujón definitivo a la nueva ley que obligará a bancos y proveedores de pago que operan en la eurozona, la UE y los países del Espacio Económico Europeo a ejecutar transferencias y pagos instantáneos al mismo precio que el resto. "Mejorar las posibilidades de movilizar flujos de efectivo traerá beneficios para ciudadanos y empresas y permitirá servicios innovadores con valor añadido", ha señalado el Consejo.

Esta regulación de pagos permitirá a los europeos transferir dinero en cualquier momento del día, incluso fuera del horario comercial, no sólo dentro del mismo país sino también a otro estado miembro de la UE, y el precio que los proveedores de pago cobran tanto a quien efectúa la transferencia inmediata como a quien la recibe no puede ser mayor que el que cobran por una transferencia normal.

Por otro lado, las nuevas normas incluyen medidas para mejorar la detección y la prevención de los fraudes de modo que los fondos no lleguen al receptor incorrecto por fraude o error, para lo que exigirá a los proveedores de pago que proporcionen gratis un servicio para verificar la identidad del cliente a quien se quiere enviar dinero. Cuando se detecte que el nombre que proporciona quien hace la transferencia no coincide con el titular de la cuenta beneficiaria el proveedor tendrá que informarle o, de lo contrario, pagarle una compensación si ha sufrido algún perjuicio financiero. Además, deberán permitir a los clientes fijar un montante máximo para las transferencias instantáneas. Bancos y proveedores de pago estarán asimismo obligados a comprobar si sus clientes están sancionados o sujetos a medidas para la prevención del blanqueo de capitales y la financiación del terrorismo.

Las nuevas normas, que ya fueron adoptadas también por el Parlamento Europeo, actualizan el reglamento de la Zona Única de Pagos en Euros (SEPA) y entrará en vigor después de un período de transición que será más rápido en la eurozona y pero tendrá una entrada más paulatina en los países no pertenecientes a la zona del euro, ya que necesitarán más tiempo para adaptarse. El Parlamento Europeo dio a principios de este mes su aprobación a las reglas, por lo que con la luz verde del Consejo el reglamento ya pueden entrar en vigor, en concreto 20 días tras ser publicado en el boletín oficial de la UE.

El nuevo reglamento concede acceso a las entidades de pago y de dinero electrónico (PIEMI) a los sistemas de pago, modificando la directiva sobre la firmeza de la liquidación (SFD). En consecuencia, las entidades quedarán cubiertas por la obligación de ofrecer el servicio de envío y recepción de transferencias de crédito instantáneas tras un período transitorio. Los proveedores de pagos instantáneos deberán verificar que el IBAN y el nombre del beneficiario coincidan para alertar al pagador sobre posibles errores o fraude antes de realizar una transacción. Este requisito también se aplicará a las transferencias regulares. El reglamento incluye, además, una cláusula de revisión que exige a la Comisión Europea presentar un informe que contenga una evaluación de la evolución de las cargas crediticias.

En esta progresividad de aplicación por fases y áreas geográficas de la nueva norma hay que tener en cuenta que los proveedores de pago en países que tengan el euro como divisa tendrán que permitir recibir transferencias instantáneas en un plazo de 9 meses tras la entrada en vigor de la norma, y ofrecer realizar estos pagos en un plazo de 18 meses. Para los países cuya moneda no es el euro, el periodo transitorio será de 33 meses para permitir recibir pagos instantáneos y de 39 meses para ofrecer enviarlos.