Productos financieros

¿Qué es un plan de pensiones individual?

El límite máximo anual de aportaciones deducibles a este instrumento de ahorro es de 1.500 euros

Una familia debe tener en su cartera de inversiones un porcentaje elevado de activos con poco riesgo
Una persona contando monedaslarazon

Jubilarse es un momento ansiado por la mayoría de trabajadores en nuestro país, ya que es cuando la vida laboral llega a su fin y se puede empezar a disfrutar de los últimos años de vida cómodamente. No obstante, uno de los problemas más habituales que puede surgir al llegar a la edad ordinaria de jubilación es que no se tengan los recursos económicos suficientes para mantener el nivel de vida que deseamos. Por tanto, ante este escenario, planificar el ahorro cuando dejemos de recibir un salario se vuelve esencial para tener una jubilación lo más cómoda posible.

Un plan de pensiones individual es un producto financiero que está pensado para ese momento vital y consiste en un instrumento de ahorro previsional a largo plazo, en el cual un partícipe se compromete a hacer aportaciones -periódicas o puntuales- que se van acumulando en una cartera de activos financieros. Además, la entidad gestora "se compromete a abonar las prestaciones cuando se produzca alguna de las situaciones cubiertas en el plan de pensiones" como puede ser la jubilación, tal y como explican desde el blog de Finanzas para todos.

En este contexto, la finalidad de este plan es constituir un ahorro para que el beneficiario pueda percibirlo cuando se produzcan las contingencias previstas como la jubilación, el fallecimiento o incluso la incapacidad laboral, entre otras. El límite máximo anual de aportaciones a un plan de pensiones individual es de 1.500 euros y estas prestaciones dinerarias pueden percibirse de distintas maneras:

  • Capital, es decir, una percepción de un pago único.
  • Renta, ya sea vitalicia con pagos durante el resto de la vida del beneficiario, o temporal, con pagos periódicos durante un tiempo determinado.
  • Prestaciones mixtas que combinen rentas y capital.
  • Prestaciones distintas de las anteriores en forma de pagos sin periodicidad regular.

Lo más habitual es que el dinero se recupere cuando llega el momento de jubilarnos, aunque también se podrá hacer uso de ese dinero acumulado en determinadas situaciones como una invalidez permanente o desempleo de larga duración, entre otras.

Desde el blog Finanzas para todos aseguran que "a partir del 1 de enero de 2025, se va a poder recuperar la parte del plan de pensiones que se corresponda con aportaciones que tengan más de 10 años de antigüedad".

En el caso de que fallezca el partícipe del plan de pensiones, las aportaciones realizadas y los rendimientos que se hayan generado, se convertirán en derechos económicos y sus beneficiarios o herederos podrán disponer de ese dinero.