Energía

Se reduce a nivel mundial la quema de gas en las extracciones petrolíferas

Supone un peligro para el medio ambiente por la liberación de emisiones de CO2 a la atmósfera

Una plataforma petrolífera quema el gas sobrante
Una plataforma petrolífera quema el gas sobranteInternet

El volumen de gas quemado en el mundo se ha reducido en 2022 a 139 mil millones de metros cúbicos. En África, Argelia, Libia y Nigeria se encuentran entre las nueve “antorchas” de gas más grandes del mundo. Si bien Nigeria es el país con la caída más consierable en el volumen de gas quemado, Argelia la nación con el mayor volumen adicional el año pasado.

Las campañas contra la quema en todo el mundo están comenzando a dar sus frutos, aunque el proceso de reducción es lento.

Esta práctica industrial que consiste en la quema de gas mediante "antorchas" durante las distintas etapas de la producción de petróleo.

De hecho, durante la extracción de petróleo, el gas y el agua pueden subir a la superficie. Una vez separado del agua y del petróleo, el gas, considerado un subproducto, es quemado en sitio por falta de infraestructura de tratamiento (licuefacción, compresión, unidad de depuración) o transporte (gasoducto).

La quema se redujo significativamente en 2022, situándose en 139 mil millones de metros cúbicos, su nivel más bajo desde 2010. Sin embargo, este volumen sigue siendo significativo y representa pérdidas de varios miles de millones de dólares por año, además de constituir un desastre ecológico..

La intensidad global, es decir la cantidad de gas quemado por barril de petróleo producido, ha caído a su nivel más bajo desde el inicio de la recolección de datos satelitales, en un contexto marcado por un aumento del 5% en producción de petróleo el año pasado. Una evolución que atestigua el desacoplamiento progresivo y sostenible de la producción de petróleo y la quema”, según un informe de la Alianza Global para la Reducción de la Quema de Gas (GGFR ), que cita el digital Le360.

El hecho es que, a nivel mundial, a pesar de esta caída, la cantidad de gas quemado sigue siendo muy alta. Según estimaciones de esta entidad, se quemaron 139 mil millones de metros cúbicos de gas en instalaciones de petróleo y gas en todo el mundo en 2022, en comparación con 144 mil millones de metros cúbicos en 2021, una reducción del 3%. “La disminución equivale a la eliminación de tres millones de vehículos de carretera”, según el informe. Este volumen corresponde al consumo anual de gas combinado de Alemania y Francia.

La quema se explica por el hecho de que las empresas petroleras no desean invertir en la recuperación del gas que acompaña a la extracción del petróleo porque esto requiere el establecimiento de infraestructuras diferentes a las utilizadas para el gas, mientras que la rentabilidad de la inversión está lejos de estar asegurada si los volúmenes de gas asociado no son grandes y los precios del mercado mundial son bajos.

A nivel mundial, nueve países son responsables de la gran mayoría de las quemas: Rusia, Irak, Irán, Argelia, Venezuela, Estados Unidos, México, Libia y Nigeria. “Estos países representan casi las tres cuartas partes de los volúmenes de gas quemado por menos de la mitad de la producción mundial de petróleo”, señala el informe del Banco Mundial.

Para los estados productores, la recuperación de este gas podría tener repercusiones positivas, al ser reinyectado para aumentar la presión y mejorar la tasa de recuperación de petróleo, utilizarlo in situ como fuente de energía para turbinas eléctricas, evacuarlo a gasoductos existentes, transformarlo en licuado de petróleo (GLP) y/o metanol.

Además, de los impactos económicos, la quema también tiene impactos ambientales negativos debido a las emisiones de C02. De hecho, según el informe GGFR, la quema liberó 315 millones de toneladas de dióxido de carbono y 42 millones de metano a la atmósfera.