Banca

Sabadell reparte este viernes 370 millones entre sus accionistas y obliga a BBVA a ajustar el precio de su OPA por tercera vez

El nuevo canje empeora aún más la oferta del BBVA. La prima negativa ya alcanza el 10%

Economía.- JP Morgan Chase vuelve a elevar su participación en Sabadell al 1% en la recta final de la OPA de BBVA
Banco SabadellEuropa Press

Banco Sabadell abona este viernes, 29 de agosto, un dividendo de 0,07 euros por acción con cargo a los resultados de 2025, lo que supone repartir 370,1 millones de euros entre sus accionistas, equivalente al 37% de los beneficios obtenidos en el primer semestre (975 millones). Este pago obliga a BBVA a ajustar por tercera vez el canje de acciones de la OPA lanzada sobre Sabadell, ya que la entidad presidida por Carlos Torres debe modificar la ecuación cada vez que el banco catalán distribuye dividendos. Con este nuevo ajuste, la prima negativa de la oferta se amplía y, además, persisten las condiciones impuestas por el Gobierno, que impiden a BBVA fusionar ambas entidades durante al menos cinco años.

Este pago ordinario se enmarca dentro del plan de remuneración al accionista para el periodo 2025-2027, presentado a finales de julio como la hoja de ruta del banco frente a la opa hostil de BBVA. En total, Sabadell prevé repartir unos 6.300 millones de euros hasta 2027, una cifra equivalente a más del 40% de su capitalización bursátil actual, mediante dividendos en efectivo y recompras de acciones.

Del total, 2.500 millones procederán de un dividendo extraordinario vinculado a la venta de TSB, mientras que el resto corresponderá a la distribución del 60% de los beneficios y del capital que exceda del 13%. Para este 2025, el banco estima un reparto de 1.300 millones de euros, incluyendo el dividendo que se paga este viernes, otro previsto para el 29 de diciembre y un tercero entre marzo y abril de 2026. A esto se unirá el reparto del exceso de capital.

De cara a 2026 y 2027, la entidad calcula que remunerará a sus accionistas con al menos 2.500 millones de euros adicionales. Paralelamente, dedica 1.002 millones a programas de recompra de acciones, de los que ya ha ejecutado un 85%, con el objetivo de reducir capital social y aumentar la participación relativa de cada accionista en los beneficios futuros.

Este pago también obliga a BBVA a ajustar por tercera vez el precio que quiere ofrecer en su OPA por Sabadell. El canje va a pasar a ser de una acción de nueva emisión de BBVA y un pago en efectivo de 0,70 euros por acción a cambio de 5,3456 acciones del Sabadell a ser la misma contraprestación pero por cada 5,5483 acciones del banco catalán. Es decir, desde este viernes se necesitan más acciones de Sabadell, eso hace que cada acción de la entidad catalana “valga menos” en el canje, lo que hace la OPA menos atractiva.

Así, por cada uno de sus títulos, los accionistas del Sabadell podrían recibir 0,180 del BBVA más 0,126 euros en efectivo. Según el precio al que ambos bancos cerraron la sesión bursátil ayer, 15,58 euros el BBVA y 3,263 euros el Sabadell, la prima negativa sería del 10%. Eso significa que por cada 10.000 euros en acciones del Sabadell, un accionista recibiría 8.981 euros, con lo que estaría perdiendo 1.019 euros del valor actual de su inversión.

El grupo que preside Carlos Torres anunció en mayo de 2024, cuando lanzó la opa sobre el Banco Sabadell, que ajustaría el canje de la operación al pago de dividendos de ambas entidades, lo que le llevó a actualizar la oferta en octubre de ese año y el pasado abril. Según establece aquel documento, los dividendos de Sabadell supondrán un cambio en el canje de acciones, mientras que los dividendos de BBVA supondrán añadir un pago en efectivo de igual importe.

El BBVA previsiblemente tendrá que comunicar al mercado por tercera ocasión el nuevo canje de la opa una vez descontado el dividendo de 7 céntimos de euro que paga este viernes el Banco Sabadell. En cualquier caso, lo más interesante es cómo afecta a la prima de la opa este tercer ajuste de la ecuación de canje a escasos días de que, en teoría, vaya a comenzar el periodo en el que por fin los accionistas del Sabadell puedan decidir el futuro de la entidad.