Energía

El sector nuclear avisa sobre su próximo cierre: "Hay que replantearlo. Somos los más rentables y los que siempre estamos ahí"

El pasado ejercicio, esta tecnología aportó el 20,3% de la energía consumida pese a representar sólo el 5,71% de la capacidad instalada

La central nuclear de Almaraz se convierte en la instalación que más aporta al sistema eléctrico español
Central nuclear de AlmarazEuropa Press

La energía nuclear tiene fecha de caducidad en España. El cierre del parque empezará por el primer reactor de la central de Almaraz en noviembre de 2027 (el segundo parará en octubre de 2028). Luego irán cerrando progresivamente Ascó, Cofrentes, Vandellós y Trillo, que lo hará en mayo de 2035. Eso es lo que las eléctricas y el Gobierno acordaron en 2019. Pero, desde entonces, han pasado muchas cosas, incluida una pandemia y una guerra en Ucrania que han puesto en jaque el suministro energético y el precio de la electricidad. La respuesta de muchos países a estas amenazas ha sido mirar a la nuclear para garantizar su independencia energética, el suministro y una factura más barata. La de España, sin embargo, ha sido seguir adelante con un acuerdo que, como dice Foro Nuclear, habría que replantearse.

«Alguien debería pensar si las nucleares no deberían funcionar hasta tener una alternativa consolidada a una tecnología que genera el 20% de la energía, que es competitiva y que ayuda a reducir emisiones y combatir el cambio climático», ha expuesto hoy el presidente del lobby del sector, Ignacio Araluce, durante un encuentro con medios.

Insustituible

Foro Nuclear considera que, a día de hoy, esta fuente es imprescindible no sólo porque genera cuatro veces su potencia instalada, que asciende al 5,71% del total (7.117 MW), sino porque lo hace de forma «estable y con garantía de suministro». «Siempre está ahí cuando la esperas», ha dicho Araluce, que destacó las 7.626 horas que aportaron energía las nucleares en 2023 de las 8.600 que tiene el año.

En contraposición, el presidente de Foro Nuclear ha añadido que tecnologías como la fotovoltaica o la eólica generaron 2.040 y 1.515 horas, respectivamente y, además, concentradas en unos momentos determinados del día. "Cuando producen, sobra energía. Las renovables necesitan un almacenamiento gigantesco para reemplazar a las centrales nucleares", según Araluce. Aunque no sólo eso. Según sus cálculos, para reemplazar la producción nuclear actual, hace falta cuadruplicar la potencia instalada de energía eólica o quintuplicar la de fotovoltaica.

Inversión gigantesca

Para alcanzar tales metas de producción renovable, Araluce ha recordado que el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC) prevé la movilización de una inversión de 294.000 millones de euros, de los que un 85% serán privados, para alcanzar un 81% de producción renovable en 2030. Frente a ello, ha dicho, las nucleares existentes generan más del 20% de la electricidad total con una inversión anual de 200 millones de euros para mantenimiento. Y el alargamiento de su vida útil no es una utopía. Como recordó Araluce, todos los reactores que hay ahora en España, salvo el de Trillo, son de tecnología estadounidense. Y este país ya ha dado luz verde para ampliar la licencia de operación de sus centrales hasta los 60 años de edad, si bien este plan implicaría seguramente una inversión mayor para renovar las plantas.

Foro Nuclear, que no es demasiado optimista respecto a que el Gobierno cambie de idea sobre esta tecnología, insiste también en que el cierre de las nucleares conllevará incrementos en la factura de la luz. «Los precios serán mucho más altos porque entrarán otras energías en la subasta eléctrica diaria que son mucho más caras», advirtió su presidente.