Economía
Starline: la ambiciosa red de trenes que promete revolucionar los viajes en Europa
La propuesta ha sido presentada por 21st Europe, un grupo de expertos con sede en Copenhague
Di adiós a los vuelos de corta distancia. Se ha propuesto un nuevo sistema de líneas ferroviarias que podría conectar por primera vez 39 importantes destinos turísticos europeos, en lo que se ha denominado el “Tubo Europeo”. La propuesta ha sido presentada por 21st Europe, un grupo de expertos con sede en Copenhague, y el sistema “Starline” podría revolucionar los viajes por el continente europeo, reduciendo las emisiones de carbono de forma exponencial y ofreciendo tiempos de viaje mucho más rápidos que los trenes actuales.
Se ha señalado que el sistema de 39 paradas es similar al “Tubo Galés” que se ha propuesto, el cual conectará 105 millas del sur de Gales mediante trenes tipo tranvía. La versión galesa lleva más de una década en desarrollo y, según los informes, costará la asombrosa cifra de £1.000.000.000.
Una visión para un continente más unido
Pero los diseñadores de Starline sueñan a una escala mucho mayor con su propuesta europea; no solo buscan facilitar los viajes y eliminar la necesidad de vuelos cortos intensivos en carbono, sino también crear un sentido de cohesión y conexión en Europa. Algo que, según dicen, falta gravemente en la infraestructura actual, la cual consideran carente de una “visión unificadora”.
La propuesta podría reducir las emisiones de carbono en un increíble 95 %, aumentando enormemente las posibilidades del continente de alcanzar realmente la neutralidad climática, al proporcionar nuevas conexiones en Europa que irían desde Turquía y el Reino Unido hasta Ucrania.
Para los viajeros preocupados por la sostenibilidad, la propuesta probablemente será música para sus oídos, ya que actualmente existen importantes inconvenientes a la hora de viajar en Interrail. Algunos de estos problemas, señala el grupo de expertos, incluyen “billetes complejos, servicios inconsistentes y estaciones anticuadas que hacen que el ferrocarril se sienta fragmentado”.
En 2023, nada menos que ocho mil millones de personas optaron por un viaje en tren de alta velocidad, pero solo una pequeña fracción —el nueve por ciento— cruzó realmente una frontera internacional, algo que esta propuesta espera resolver. Se han propuesto cinco líneas que recorrerían el vasto continente: una de Nápoles a Helsinki, otra de Lisboa a Kiev, una tercera de Madrid a Estambul, otra de Dublín a Kiev y, finalmente, una línea de Milán a Oslo.
Al igual que en el metro de Londres, los pasajeros podrían hacer transbordos rápidos para moverse por el continente en grandes estaciones.
Ningún detalle ha sido pasado por alto en esta propuesta, que tiene la energía renovable como eje central. Desde los trenes azules y los interiores amarillos que reflejan la bandera europea, el grupo de expertos lo ha calificado como un ejercicio de “creación de identidad” tanto como una oferta de viajes fáciles de usar y de bajas emisiones de carbono.