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Tesla, con la soga al cuello

La compañía sólo tiene liquidez para diez meses y no cumple con los calendarios de entrega y producción

  • La firma californiana puede fabricar un millón de coches eléctricos al año, pero apenas está produciendo un tercio
    La firma californiana puede fabricar un millón de coches eléctricos al año, pero apenas está produciendo un tercio

Tiempo de lectura 4 min.

02 de junio de 2019. 20:56h

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Roberto L. Vargas 2/6/2019

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Si Tesla no fuera Tesla, el mascarón de proa de la electrificación del sector automovilístico en un mundo que piensa cada vez más en verde, y a Elon Musk no se le considerase un gurú de los negocios tecnológicos, es posible que la compañía automovilística hace tiempo que fuera historia. Prácticamente desde que se fundó en 2003, el fabricante ha estado acuciado por importantes problemas financieros que ha logrado solventar a trancas y barrancas. En 2008, incluso, se salvó de la quiebra gracias a una aportación de 43 millones de dólares de la NHTSA, una agencia estatal estadounidense. Y un año después se benefició de otro préstamo gubernamental de 465 millones a compañías tecnológicas.

Pero a pesar de sus problemas financieros, a Tesla siempre se le ha considerado el referente del sector y los inversores respaldaron su salida a bolsa allá por el 29 de junio de 2010. La compañía debutó en Wall Street a un precio de 17 dólares la acción. Y no paró de escalar. En diciembre del año pasado tocó los 376 dólares. Ahora, sin embargo, se mueve por debajo de los 190 dólares tras la cascada de malas noticias que han sacudido a la compañía en las últimas semanas.

Hace un par de semanas, en un comunicado enviado a todos sus empleados, Musk reconoció que la compañía que fundó apenas tiene liquidez para diez meses. El empresario advirtió de que, a pesar de que Tesla cerró el primer trimestre del año con 2.200 millones de dólares líquidos, la velocidad a la que quema dinero es vertiginosa.

A pesar de sus esfuerzos por mejorar su eficiencia, mientras Tesla está ingresando 500.000 dólares por cada uno de sus 49.000 empleados, fabricantes tradicionales como Ford o General Motors ingresan 850.000, como destacó hace poco el analista de Morgan Stanley Adam Jones. Una diferencia que, según Jones, se explica porque Tesla ha creado una infraestructura para producir un millón de vehículos al año, aunque en realidad sólo está produciendo una tercera parte.

Musk ha achacado a la excesiva automatización de sus fábricas sus problemas de producción, por lo que ha introducido cambios en su fábrica que, de momento, no han logrado revertir la situación. El pasado día 23, admitió en otro mensaje a sus empleados que habían alcanzado una producción diaria de 900 unidades de su Model 3, su buque insignia. Una cantidad todavía insuficiente para conseguir el objetivo semanal de 7.000 unidades.

Los problemas para producir vehículos motivaron que Tesla sólo entregase en el primer trimestre del año 63.000 unidades, frente a las 76.000 previstas, lo que condujo a la compañía a registrar unas pérdidas de 702 millones de dólares.

Los problemas de entrega y producción han llevado a Morgan Stanley a advertir de que Tesla podría pasar de ser «un caso de crecimiento a otro de crédito problemático y reestructuración». Sus proyecciones estiman que la firma venderá unos 165.000 vehículos en China entre 2020 y 2024. Pero si el fabricante sigue con problemas, sus títulos se desplomarán, lo que le ha llevado a rebajar el precio de sus acciones en el peor escenario desde los 97 hasta los 10 dólares.

Morgan Stanley no es el único que vislumbra graves problemas en Tesla. La firma Wedbush también ha mostrado su preocupación por la marcha de la compañía y ha criticado que Musk esté «distraído» con «proyectos de ciencia ficción».

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