Tiritas, vendas y termómetros costarán un 10% más en 2014

El Gobierno subirá el IVA sanitario del 10% al 21%, pero no afectará a las sillas de ruedas o a las muletas. Hacienda eliminará nuevas deducciones del Impuesto de Sociedades para el año que viene

El Gobierno subirá el IVA sanitario del 10% al 21%, pero no afectará a las sillas de ruedas o a las muletas. Hacienda eliminará nuevas deducciones del Impuesto de Sociedades para el año que viene

El Gobierno subirá el IVA sanitario del tipo reducido del 10% al general del 21% para que entre en vigor antes de febrero de 2014. Productos como las tiritas, las vendas, los escáneres, los térmómetros y los aparatos de rayos X costarán, por tanto, un 10% más y la medida no afectará a los productos vinculados a las mi-nusvalías y a la dependencia, como las muletas y las sillas de ruedas, que seguirán tributando como ahora. El previsible impacto positivo en la recaudación del Estado –de algo más de 900 millones de euros, según fuentes cercanas al Ministerio de Hacienda– figurará ya en los Presupuestos del próximo ejercicio, que el Gobierno prevé presentar el próximo 27 de septiembre con un techo de gasto de 133.259 millones de euros.

Además, el Ministerio de Hacienda continuará con su política de eliminar deducciones en el Impuesto de Sociedades, que en la práctica es otra subida de impuestos, y anunciará en las próximas semanas las nuevas medidas en este ámbito para que sean ya efectivas en 2014. No obstante, fuentes cercanasa a la Agencia Tributaria no descartan que los cambios fiscales afecten a los pagos fraccionados de diciembre de este año. Con esta decisión, será la quinta vez que el Ejecutivo de Mariano Rajoy modifica este gravamen en lo que llevamos de legislatura, la última vez el pasado 28 de junio.

Entonces, y coincidiendo con el aumento de la tributación del tabaco y con el alcohol y el anuncio de los nuevos impuestos medioambientales, eliminó las deducciones vinculadas a las pérdidas por deterioro de carteras de valores en el exterior y rentas negativas producidas en el extranjero.

La subida del IVA sanitario, la cual se desprende de una sentencia del Tribunal de Justicia Europeo que obliga a su modificación, afectará a productos como las tiritas, las vendas, los termómetros, los escáneres o los rayos X, ya que Bruselas considera que los productos para diagnosticar, tratar o curar enfermedades deben tributar al tipo general. Hacienda ha convencido al Ejecutivo comunitario en lo relativo a los productos vinculados a dependencia, como las sillas de ruedas, las muletas o las prótesis, que seguirán tributando al 10% de IVA reducido. La lista de productos afectados por la medida supera el centenar de referencias, y el Ministerio ultima el documento definitivo para enviarlo al Consejo de Ministros.

El Ejecutivo sigue deshojando la margarita de la recaudación tributaria y el anuncio de la hipotética rebaja de impuestos tendrá que esperar, como mínimo, hasta el segundo trimestre de 2014 para ser anunciada. Será entonces cuando los expertos reunidos en el comité para la reforma fiscal, presidido por Manuel Jesús Lagares, emitirán su recomendación de modificaciones tributarias al Ejecutivo, que decidirá a partir de entonces los cambios necesarios para que España logre mayores ingresos con un menor esfuerzo fiscal de la población española. Al menos, ésa es la voluntad del grupo de trabajo reunido por el ministro Cristóbal Montoro.

En lo relativo al gasto público, que crecerá un 2,7% el próximo ejercicio, fuentes cercanas a Hacienda señalan que no habrá «grandes sorpresas» y descartan tijeretazos en la dotación de los distintos ministerios, como los vividos en los dos últimos años. Para 2014, y con un límite de déficit del 5,8% del PIB, el Estado deberá reducir el desequilibrio entre ingresos y gastos en otros 7.000 millones. Para ello, Montoro confía en el alza de los ingresos públicos en línea con la recuperación económica.

En Hacienda destacan que la vuelta del crecimiento al PIB nacional y el aumento de la confianza de los españoles elevará ligeramente el deprimido consumo interno, lo que a su vez contribuirá a mejorar la recaudación por IVA. Con estas expectativas, el Ejecutivo seguirá priorizando la reducción del déficit por la vía de los ingresos en vez de por el recorte de gasto.

El paro y la deuda dejan 6.000 millones en caja

Hace meses que el fantasma del rescate dejó de sobrevolar España. La economía muestra síntomas de estabilización y está a punto de iniciar la senda de la recuperación, y eso se viene notando en los mercados. Las emisiones de deuda del Tesoro de los últimos meses se han saldado con sucesivos recortes en el interés ofrecido, con el consiguiente ahorro que eso supone para las maltrechas arcas públicas. Hacienda calcula que la mejoría puede ahorrarle a España unos 5.000 millones de euros a finales de año por los menores intereses que tendrá que pagar. Además, la mejora en los datos del paro registrado también aportará un buen pellizco. El descenso del número de inscritos en las listas del INEM podría suponer otro ahorro de unos 1.000 millones de euros, con lo que el Estado podría acabar rascando alrededor de 6.000 millones de euros. La cantidad equivale a algo más de la mitad del dinero que el Ministerio de Fomento tiene presupuestado este año para inversiones en infraestructuras y que asciende a 10.161 millones de euros.