Sólo Casado sube, sólo Iglesias baja

Pese a la tendencia a la baja de Unidas Podemos y el crecimiento neto del PP, el bloque de la izquierda mantendría sus opciones de gobierno con los nacionalistas, entre otras razones, porque VOX se mantiene.

De celebrarse hoy la elecciones generales, sólo el Partido Popular registraría un crecimiento sensible en el número de votos –medio millón más– y de escaños –entre 16 y 18 más–, al menos, según los resultados de la encuesta de «NC Report» que hoy publica LA RAZÓN, y que ya viene detectando esta tendencia al alza de la formación que lidera Pablo Casado desde finales de marzo, cuando estalló la pandemia del coronavirus. Por contra, Unidas Podemos es el partido que más baja, con 680.000 sufragios menos con respecto a las elecciones de noviembre de 2019, lo que se traduciría en la pérdida de 8 ó 9 escaños. Sin embargo, la mejora evidente de los populares no tendría efectos determinantes en el actual equilibrio de poder, entre otras razones, porque la marca VOX, la formación conservadora de Santiago Abascal, mantendría la mayor parte de sus apoyos. De hecho, apenas pierde en el sondeo 250.000 votos y hasta 3 escaños, en parte debidos al aumento de la abstención declarada, cuatro puntos más alta que en las últimas elecciones.

El PSOE se beneficiaría de los malos resultados de Pablo Iglesias y sus confluencias –como en las pasadas autonómicas, también desaparecería del panorama político su sucursal gallega– , aunque perdería 665.000 votos y hasta 7 escaños, con respecto a noviembre. Ciudadanos se dejaría 350.000 votos y uno o dos escaños, mientras que los nacionalistas y regionalista se mantienen sin grandes cambios. Hay que advertir, como ya hemos hecho en anteriores sondeos, que a sólo nueve meses de una cita electoral, el cambio en la intención de voto de quienes apoyaron a Unidas Podemos puede considerarse casi una anomalía, que no es posible atribuir exclusivamente a las consecuencias de la crisis sanitaria, puesto que, de ser así, también alcanzaría al otro partido gobernante, que pierde, sí, pero mucho menos.

Una encuesta mensual más, los antiguos electores de Pablo Iglesias se revelan como quienes menos fidelidad de voto mantienen, sólo por delante de Ciudadanos, y quienes más declaran su propósito de abstenerse. De hecho, sólo un 6,4 por ciento de quienes votaron a la formación morada darían su voto al PSOE, mientras que un 11 por ciento se inclinan por la abstención. Con respecto al otro partido en dificultades, el que en estos momentos lidera Inés Arrimadas, casi un 20 por ciento de sus antiguos votantes declaran hoy que elegirían la papeleta del PP, por un 10 por ciento que se abstendrían. Pero, lo que a efectos del curso político que viene y a la negociación presupuestaria es significativo, sólo el 1,9 por ciento de quienes votaron a Ciudadanos se inclinarían por el PSOE en unas hipotéticas elecciones. Un dato que Arrimadas y su nuevo equipo debería tener muy en cuenta a la hora delimitar ese ámbito de centro político que pretenden desempeñar.

En cualquier caso, este sondeo de agosto de LA RAZÓN confirma los anteriores y no varía fundamentalmente la actual aritmética parlamentaria. Con VOX instalado en los 50 escaños y en torno al 15 por ciento de los votos –es, después del Partido Popular, el que más fidelidad cuenta entre sus electores– el bloque de la izquierda, que sumaría el 40 por ciento de los votos, mantendría el gobierno con los mismos apoyos nacionalistas y regionalistas, pese a que las formaciones que representan el centro derecha y se reclaman constitucionalistas superan por más de cinco puntos a las izquierdas en intención de voto. Si, como parece, VOX ha llegado para quedarse, Pablo Casado tendrá que esforzarse mucho en impulsar un perfil de centro derecha en el que todavía opera con cierta fuerza Ciudadanos. A menos que la caída de Unidas Podemos, que auguran las encuestas, derive con el tiempo hacia la catástrofe.