Opinión

El submarino: Extrañas casualidades

La retirada del monumento al requeté herido en Montserrat sigue la estela, a decir de algunos, del extraño ataque del pasado verano, en el que un grupo independentista pudo entrar en la cripta, robar banderas e insignias de alto valor histórico vinculadas a las tropas carlistas y prenderlas fuego. Una acción que, curiosamente, ha pasado al olvido. Que, por otra parte, parece ser la norma oficial de las autoridades benedictinas de la abadía con respecto a su pasado, sobre todo el franquista. Ahora, lo que se lleva es firmar manifiestos pro- «indepes». Pero esa es otra historia. La del abad Gasch y otros.