Editoriales

El PP mantiene sus opciones, con o sin Vox

Falta menos de una semana para que se celebren las elecciones autonómicas en Castilla y León y la tónica de los sondeos de intención de voto no hace más que consolidarse. El Partido Popular, que preside Alfonso Fernández Mañueco, pierde algo de empuje bajo el embate de una formación, Vox, que hace apenas tres años era residual en la región, pero gana con suficiencia, a sólo tres escaños de la mayoría absoluta. Al menos, así se desprende de los resultados de las tres últimas encuestas que ha elaborado «NC Report» para LA RAZÓN, y que, desde la convocatoria electoral, otorgan a la formación de Santiago Abascal un notable incremento en la intención de voto, que podría suponer ganar hasta 11 escaños, diez más que el que obtuvo en 2019.

Los apoyos que recibe Vox proceden, en buena parte, de antiguos simpatizantes populares y de Ciudadanos, pero no solo, puesto que en el apartado de «nuevos electores», el partido de Abascal obtiene muy buen resultado, con un 18 por ciento, aunque muy por detrás del PP, que registra un 29,5 por ciento de los nuevos votantes. En cualquier caso, a menos que se produzca un cambio dramático en el último tramo de la campaña, Fernández Mañueco ganaría holgadamente las elecciones, con más de siete puntos de ventaja sobre el PSOE. Aunque la lógica política nos dicta que lo normal sería que se apoyara en Vox, tanto para la investidura como para mantener la estabilidad parlamentaria del Ejecutivo, sigue abierta para los populares la opción de otras posibles mayorías con alguna de las nuevas agrupaciones de electores localistas.

Aun así, en Castilla y León se consolida una fuerte presencia del bloque de centro derecha, una vez que las encuestas confirman, por un lado, el estancamiento de las opciones de la izquierda, especialmente del PSOE y de Unidas Podemos, y, por otro, la menor relevancia que se puede esperar del llamado fenómeno de la «España vaciada», nebulosa de pequeñas formaciones de ámbito provincial que se nutrirían en su mayor parte de votantes procedentes de la izquierda, como nos dice el sondeo de «NC Report», que calcula en un 51 por ciento el porcentaje de votos procedentes del PSOE, UP y Partido Comunista que migran a esas opciones localistas. Un fenómeno similar al ocurrido en Teruel, cuyo partido, «Teruel Existe», no sólo recogió un voto regionalista ya preexistente, sino un amplio porcentaje de socialistas desencantados.

Por último, pero, a nuestro juicio, no menos importante, la encuesta no sólo registra un aumento neto del voto de centro derecha en Castilla y León, que se situaría en el 53,7 por ciento, pese a la caída de Ciudadanos, sino su reagrupación en las dos principales formaciones opositoras. Una movilización que, sin duda, se explica en la mayor percepción de este sector de los votantes de que el resultado trasciende el ámbito autonómico y servirá, también, para conseguir un cambio en Madrid.