Directivos de universidades harán de rastreadores

Realizarán el estudio de contactos de los alumnos contagiados y los estudiantes tendrán derecho a recibir enseñanza online. La mascarilla será obligatoria y los centros deberán contar con mayor ventilación

La universidades se preparan para el curso académico que comenzará, en la mayoría de ellas, a mediados o finales de septiembre, y una de las últimas medidas sanitarias que se han actualizado es la implantación de la mascarilla obligatoria, tal y como adelantó LA RAZÓN, además de la necesidad de intensificar la ventilación, que será de, al menos, diez o quince minutos al inicio o final de la jornada en las instalaciones y, en las aulas, después de cada clase lectiva. Aunque también se recomienda mantener las ventanas abiertas todo el tiempo que sea posible.

Son algunas de las medidas sanitaria acordadas ayer en la comisión delegada de la Conferencia General de Política Universitaria, con presencia de todas las Comunidades Autónomas, que estuvo presidida por el Secretario General de Universidades, José Manuel Pingarrón, y no por el ministro Castells, convaleciente de una intervención quirúrgica en la espalda, según informó un portavoz del Ministerio.

Las últimas medidas «tratan de garantizar que tanto el personal docente e investigador, como el estudiantado y el personal de administración y servicios disponen de información precisa sobre las medidas sanitarias y educativas que se van a aplicar en el curso”.

Otra de las novedades que incorpora el documento es la actualización de protocolos en caso de localización de positivos.

¿Qué se debe hacer con un caso sospechoso?

En el documento de recomendaciones actualizado se establece que todas las universidades tengan una persona responsable o coordinador Covid, y que, a su vez, cada Facultad, Escuela, Instituto de Investigación o Centro adscrito disponga de una persona de referencia responsable en su ámbito para la gestión de la crisis.

Así, las universidades deberán definir un espacio para el aislamiento del supuesto contagiado. Si algún estudiante presenta síntomas, se le solicitará que se traslade hasta ese espacio de aislamiento (que deberá estar bien ventilado y contar como mínimo de una papelera de pedal con bolsa, donde tirar la mascarilla y los pañuelos desechables) y se colocará una mascarilla quirúrgica (que debe facilitar el centro universitario). La persona que le acompañe también debe colocarse una mascarilla quirúrgica.

El estudiante con síntomas deberá permanecer aislado en su domicilio hasta disponer de los resultados de las pruebas diagnósticas, según se refiere en la Estrategia de detección precoz, vigilancia y control de COVID-19. Si el caso se confirma, no debe acudir al centro y debe permanecer en aislamiento domiciliario hasta trascurridos tres días del fin del cuadro clínico y un mínimo de 10 días desde el inicio de los síntomas. El estudiante no podrá reincorporarse a la actividad académica normal hasta que sea indicado por las autoridades sanitarias, según ha explicado el Ministerio de Universidades.

SEGUIMIENTO DE CASOS

Desde el momento en que se confirme el diagnóstico de COVID-19, se realizará un estudio de contactos del caso confirmado con la colaboración de los responsables de cada centro y universidad y las autoridades sanitarias, para determinar con qué otros estudiantes y resto de miembros de la comunidad universitaria ha estado recientemente en contacto estrecho – a menos de dos metros de distancia durante más de 15 minutos sin mascarilla, desde las 48 horas antes del inicio de síntomas del caso confirmado y hasta el momento en el que el caso es aislado. En principio se prevé que los equipos directivos de las universidades se ocupen de rastrear esos contactos del contagiado, según confirma Universidades. Una vez detectadas esas personas, se les comunicará que deberán pasar a estar en cuarentena en su habitación en sus lugares de residencia y, por tanto, deberán dejar de asistir a las actividades académicas presenciales, se realicen éstas en la universidad o fuera de ella, hasta que no hayan superado la duración de la cuarentena. Se indicará la realización de una PCR a los y las estudiantes que hayan sido identificados como contactos.

Los estudiantes aislados tendrán derecho a recibir la docencia correspondiente de forma no presencial. El centro se ocupará de velar porque el alumno recibe la formación adecuada.