Sociedad

Celaá critica el método de la «marea naranja» que aplicó el PSOE con la «marea verde»

La ministra de Educación cree que los colegios van a cesar la protesta, pero la concertada lo niega

22/11/2020. © Jesús G. Feria.
Manifestación en el centro de Madrid contra la Ley Celaa de educación. Centenares de coches protestan por la nueva Ley de educación aprobada esta semana en el Congreso.
22/11/2020. © Jesús G. Feria. Manifestación en el centro de Madrid contra la Ley Celaa de educación. Centenares de coches protestan por la nueva Ley de educación aprobada esta semana en el Congreso. FOTO: Jesús G. Feria La Razon

Las rebeliones contra las leyes o políticas educativas del gobierno de turno se vienen organizando en los últimos años en mareas de colores. Ahora es la escuela concertada, organizada en la plataforma Más Plurales, la que ha puesto en marcha una fuerte protesta en la calle, en los colegios y en las redes sociales al verse asfixiada y abocada a su desaparición en algunas autonomías con la Lomloe, que se pretende aprobar de manera «exprés» antes de que acabe el año, contra todo pronóstico. Tanto el PSOE como la propia ministra de Educación, Isabel Celaá, han sido críticos con los reproches de esta plataforma a su reforma educativa y a que se estén llevando a cabo actos reivindicativos dentro y fuera de los colegios en los que están interviniendo los propios alumnos. Celaá, después de reunirse ayer con los consejeros autonómicos, no ocultó su malestar con la campaña de los lazos naranjas. «No estamos de acuerdo en que las campañas entren en los centros educativos, ni en la implicación de los niños menores; entiendo que los propios centros concertados, algunos tienen esta campaña, van a regular ya su finalización». Celaá cree que se trata de una cuestión «ideológica» porque «no nos parece que la concertada corra riesgo, no está cuestionada en la ley ni tampoco la libertad de elección». Sin embargo, esto mismo que critica la ministra de Educación ocurrió también con la «marea verde» que apoyó el PSOE.

Comenzó protestando por los recortes en la educación en el curso 2011-12 y fue muy beligerante con la reforma educativa del Partido Popular emprendida por el ex ministro José Ignacio Wert. En las protestas, los alumnos participaron acompañados de sus padres, hubo huelgas en las que no se envió a clase a los niños en algunos puntos de España y participaron en la elaboración de carteles reivindicativos provistos de las famosas camisetas verdes.

La escuela concertada asegura no haber recibido ninguna petición de la ministra de cesar las acciones ni tiene intención de hacerlo. «La libertad de elección es un derecho y no nos pueden obligar a quitar un lazo de la ventana. Y las acciones de los miércoles, pintadas, lectura de manifiestos... se hacen al terminar el colegio, con los padres, que deciden participar o no», dice Luis Centeno, de Escuelas Católicas. Mañana protestará en el Senado.