Sociedad

Los editores de libros de texto urgen a Alegría a aprobar los decretos de las asignaturas

Creen que el retraso en la publicación podría poner en peligro la disponibilidad de materiales didácticos en algunas autonomías

Con la nueva ley educativa los libros de texto tendrán que cambiarse
Con la nueva ley educativa los libros de texto tendrán que cambiarse FOTO: EUROPA PRESS EUROPA PRESS

Faltan ocho meses para que comience el nuevo curso escolar, en el que está previsto que se implanten los nuevos currículos en los cursos impares de Primaria, ESO, Bachillerato, Ciclos Formativos de Grado Básico, además de la etapa Infantil al completo y los decretos que regulan las asignaturas no están aprobados. La Asociación de Editores de Libros y Contenidos Educativos (Anele) ha expresado su preocupación por la tardanza en la aprobación de los decretos un año después de que se haya publicado la ley en el BOE. Los editores han hecho hincapié en el hecho de que esta situación impide que pueda iniciarse la elaboración y tramitación del desarrollo curricular en la parte autonómica, ya que la nueva ley educativa establece que las Comunidades Autónomas pueden incorporar hasta un 50% del currículo que se imparte a los alumnos en cada región.

«Las empresas asociadas a Anele tienen activados sus equipos editoriales y trabajan con total intensidad para tener disponibles materiales didácticos de calidad, impresos y digitales, adaptados a la nueva legislación cuando comience el próximo curso», aseguran en un comunicado. No obstante, han lamentado tener que realizar esta labor «en medio de la incertidumbre y la falta de información, situación que provoca un enorme sobreesfuerzo y dificulta la planificación».

El temor de Anele se centra ahora en el hecho de que el retraso en la publicación de los currículos definitivos pueda hacer insuficiente este sobreesfuerzo y ponga en peligro la publicación a tiempo de los materiales didácticos, especialmente en aquellas Comunidades Autónomas que publiquen sus propios desarrollos curriculares con mayor retraso. «Esta situación podría, además, suponer un problema de planificación del profesorado y de aprendizaje de los estudiantes dado que la Lomloe supone un cambio muy profundo en los contenidos y en las formas de enseñar y aprender. Los libros y contenidos educativos se presentan, en este nuevo escenario, como herramientas de gran importancia para el desarrollo del nuevo currículo». Por eso creen que con este cambio, «las Administraciones autonómicas están obligadas a adaptarse a él».