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España

La participación cae a mínimos históricos y siembra de dudas el resultado electoral

El cambio histórico en Andalucía se ve comprometido por una caída histórica de la participación. La cifra se convierte la más baja desde 1990, cuando sólo el 55,34 por ciento acudió a las urnas.

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Un cambio histórico. Ese era el mensaje que debía motivar a los andaluces para acudir a las urnas, para acabar con cuarenta años de socialismo, para permitir la entrada de nuevos partidos, para hacer, como ellos decían, historia. Sin embargo, esa llamada no ha tenido efecto en los más de 6,5 millones de electores que hoy debían respaldar a los distintos candidatos. A la espera de conocer los resultados definitivos, la cifra de participación siembra de dudas el desenlace de estas elecciones andaluzas, más si cabe cuando el número de formaciones en lucha es mayor al de otros comicios.

Y es que la participación del 58,58 por ciento registrada hoy, se sitúa como la más baja desde 1990, cuando apenas un 55,34 por ciento de los electores acudió a las urnas. Un año en el que el PSOE arrasó con 62 escaños y tiñó de rojo, una vez más, la geografía andaluza. Muy lejos de aquel 77,94 por ciento histórico obtenido años después en las elecciones autonómicas de 1996. Si bien Andalucía volvió a lucir de rojo socialista, ya había perdido diez escaños.

En 2012, cuando pese a una participación baja, apenas un 60,78 por ciento, el panorama estuvo apunto de mutar a azul. El PP ganó las elecciones pero, finalmente, el PSOE consiguió el apoyo necesario para seguir gobernando.