¿Irá Griñán a prisión?

En manos del Supremo

José Antonio Griñán ha reicbido hoy la sentencia más dura que podía esperar: seis años de prisión 15 de inhabilitación para ocupar cualquier cargo público. Este segundo aspecto no le plante problemas de especial relevancia, ya que en estos momentos está totalmente apartado de la vida política. Cuando dejó el escaño de senador, tras su imputación, prácticamente ha desaparecido de la esfera política.

Sin embargo, el problema radica en los seis años de prisión. Con esta pena, ¿tendrá que ingresar en prisión? En principio, y de acuerdo con lo que se ha venido estebleciendo como norma general, no llegaría a pisar un centro penitenciario hasta que el Tribunal Supremo resuelva el recurso que, a buen seguro, interpondrá su abogado ante la Sala Segunda del Tribunal Supremo. De hecho, condenados a penas mayores, como algunos de la "Gürtel" o del "caso Nóos", no lo hicieron hasta que se resolvieron los recursos de casación.

Si el Tribunal Supremo llegara a confirmar la condena, entonces la situación sí sería mucho más problemática para Grián, ya que el Alto Tribuna tiene como norma suspender las condenas que no superan los cinco años de prisión, pero es una norma genérica y no escrita. Por tanto, si el Supremo confirmase la condena a Griñán lo previsible es que tuviese que ingresar en prisión hasta que resolviese el Tribunal Constitucional, como sucedió recientemente con Iñaki Urdangarín.