España

Esquerra avisa al PSOE antes de la reunión: el precio es la soberanía catalana

«Sin fecha límite». La dirección de Esquerra insiste en que «el conflicto político» es sobre la autodeterminación y dilata la posibilidad de un acuerdo hasta que la Justicia europea resuelva sobre la inmunidad de Junqueras

Esquerra Republicana de Cataluña, el socio necesario para la investidura de Pedro Sánchez, no tiene prisa. Prefiere un «buen acuerdo» a un «acuerdo rápido». Insistieron ayer en ello su portavoz en el Congreso, Gabriel Rufián, y el vicepresidente de la Generalitat de Cataluña, Pere Aragonès. Subrayaron en Madrid, tras fotografiarse en la escalera principal del Congreso en la víspera de la sesión constitutiva del nuevo parlamento, que el pacto con el PSOE debe ser «sólido» y «con garantías». «A nosotros el tiempo no nos preocupa, sino los contenidos», aseguró Aragonès.

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El número dos del Govern catalán aprovechó su paso por la capital para dejar claro que ellos no renunciarán a su hoja de ruta independentista en la mesa de diálogo que han propuesta abrir con Moncloa: «Nuestra propuesta es el ejercicio del derecho de autodeterminación. El conflicto político no es sobre transferencias en el ámbito de Cercanías, o sobre una u otra competencia, sino de naturaleza política. El conflicto político es sobre la soberanía».

La insistencia con la que los portavoces de ERC tratan de rebajar las expectativas de un acuerdo exprés y el emplazamiento que hacen al PSOE para trabajar y negociar «en las próximas semanas» y «sin fechas límites» responde a la estrategia de la dirección republicana de dejar espacio para las conversaciones y, sobre todo, para afrontar un calendario con dos fechas marcadas: el Congreso Nacional que el partido celebrará el 21 de este mes y la decisión que el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) emitirá el 19 en torno a la inmunidad de Oriol Junqueras.

Esta última es una cuestión fundamental ya que ese día el TJUE responderá a la cuestión prejudicial introducida por el Tribunal Supremo español, a petición de la defensa del propio Junqueras, quien obtuvo un escaño como eurodiputado en los comicios del pasado 26 de mayo pero que no ha sido reconocido como miembro consolidado del Parlamento Europeo al no haber retirado su acta en España, en concreto, ante la Junta Electoral Central. Esta decisión, además de a Junqueras, afecta también a la situación de otros dos líderes del «procés», que, sin embargo, no están en prisión sino huidos de la Justicia española. Se trata de Carles Puigdemont y Toni Comín, en Bélgica desde 2017 y reclamados por España pero no juzgados, también lograron sendos escaños en las elecciones europeas, pero no consolidaron sus escaños al no desplazarse a Madrid para prometer acatar la Constitución y recoger el acta.

La trascendencia de esta decisión judicial limita la capacidad negociadora de ERC y, sobre todo, sus posibiliadades de sellar un pacto de investidura con anterioridad: «No sería la primera vez que por prisas o presiones externas nos adelantamos a cosas que luego podemos llegar a pagar. No vamos a dilatar ninguna negociación, pero no nos liguemos a tiempos determinados», reconocía ayer Aragonès. A la calma, Rufián sumó la necesidad de afrontar con discreción estos contactos: «No nos van a ver taquigrafiar las reuniones, ni en un medio de comunicación ni en las redes, porque sería una falta de respeto y la mejor manera de que todo se rompa».

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En todo caso, las conversaciones entre ERC y el PSOE continuarán hoy en el Congreso, después de que la semana pasada ambas formaciones sentaran los cimientos de este proceso de interlocución. Los socialistas, tras aquella primera reunión, reconocieron en un comunicado la existencia de «un conflicto político» y la necesidad de articular una interlocución para superarlo. Los republicanos, por su parte, destacaban la urgencia de superar la situación de bloqueo en la que vive instalada la política española, y de la que responsabilizaban a las formaciones de derecha.

Vox en la Mesa, una «desgracia»

Preguntado por las conversaciones entre los grupos para la confección de la Mesa de la Cámara Baja, Rufián calificó como una «desgracia» la posibilidad de que un partido «fascista» como Vox acabara entrando, aunque recalcó que nadie le ha contactado aún para poder colaborar en frenarlo. El independentista catalán recordó que ERC «jamás» ha participado en la votación de un presidente del Congreso.

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Según su relato, nadie ha llamado a ninguno de los 13 diputados de ERC para poder aplicar el «cordón sanitario» sobre Vox. Los miembros de la Mesa del Congreso serán elegidos este martes en la sesión constitutiva de la cámara. De todas formas, como recalcó el propio Rufián, la posibilidad de que Vox entre en la Mesa depende de la decisión que adopte finalmente de la aritmética parlamentaria y del Partido Popular, al que acusó de estar llevando a cabo»un juego bastante perverso» con la formación presidida por Santiago Abascal.