La Constitución

Conmemoramos hoy el 41 aniversario de nuestra Carta Magna. Tras las diversas peripecias vividas en España en estas cuatro décadas, es difícil pretender decir algo novedoso sobre los muchos valores que contiene. Pero sí creo que es un deber resaltar que con nuestra Constitución se ha consolidado en España la Monarquía parlamentaria como forma de Estado, entroncando con nuestra mejor tradición histórica. Con ella ha habido Gobiernos de centro izquierda y centroderecha, ambos con mayoría absoluta, y también en minoría; se ha descentralizado territorialmente el poder político organizándose el Estado como autonómico, y nos incorporamos sin reservas a la hoy UE. Y muy importante: ante el desafío planteado a la unidad nacional, los sediciosos han comprobado que nuestra Carta Magna otorga al Estado democrático y de derecho, los instrumentos necesarios para hacerles frente con todas las garantías propias de una avanzada democracia como la nuestra. En una reciente conferencia, el Fiscal del TS Javier Zaragoza —conocido por la opinión pública por el juicio del Procés—, afirmaba: «El principio democrático no se identifica con la idea de que la voluntad popular prime sobre la ley, porque la ley es la expresión más genuina y democrática de la voluntad popular, en la medida que garantiza los derechos de todos, y la convivencia entre los ciudadanos». En efecto: la soberanía de las masas por encima de la soberanía de las leyes, conduce a la tiranía. Hoy más que nunca: ¡Viva la Constitución!