Alfonso Alonso: «El PNV ve al Gobierno débil y presionará con la soberanía»

Desvela que en el pacto entre Sánchez e Iglesias entraba también el PNV y que ya se ha cobrado lo primero: aprobar los presupuestos vascos

Lidera a los populares vascos en un momento en el que los nacionalistas y Bildu presionan al gobierno con la reforma del estatuto de Guernika y la autodeterminación. Destaca que la sociedad vasca no quiere eso y que ellos defenderán la Constitución. Y considera que «vienen curvas» y que los socialistas han hecho dejación de funciones de la defensa de la Constitución. «El PSE es una fuerza subalterna del PNV», asegura.

-El PNV aumenta el órdago a Sánchez negociando el nuevo estatuto vasco. ¿Eso está dentro de la negociación?

-Hay un acuerdo, que ya está funcionando en el País Vasco, que es un acuerdo en torno al que alcanzaron Sánchez e Iglesias y que incluía ya al PNV y nos hemos enterado ahora. Después del pacto, se presentó con Podemos el acuerdo de Presupuestos en el País Vasco. El PNV ya está empezando a cobrar el apoyo que tiene comprometido a la propuesta de gobierno de Sánchez e Iglesias. Hay unas negociaciones que son más profundas y están más avanzadas de lo que se están contando.

-¿Qué cree que se ha negociado ya?

-Uno de ellos es el que se ha cobrado ya, que es el apoyo de Podemos a los presupuestos del País Vasco para este año –el PNV gobierna en minoría y no tuvo presupuesto ni este año ni el pasado–. Ahora ellos toman una posición de desafío al Estado porque consideran que ahora hay un gobierno débil y hay una posibilidad política de presión y plantean el derecho de autodeterminación, una mesa política donde se debata la soberanía nacional y se alinea con los independentistas catalanes. Constato que hay un pacto y la posición del PNV es ir más allá y hacer frente común con los catalanes en la presión contra la soberanía nacional. Es una situación de riesgo e inquietante.

-¿Ellos ya lo recogían en su programa anteriormente?

-El programa del PNV o su aspiración siempre fue la independencia como aspiración política y a partir de ahí, ir dando pasos. Había estado a resguardo después de la mala experiencia del Plan Ibarretxe, siguiendo el proceso de Cataluña, y con muchas presiones internas sobre cómo abordarlo. Pero el año pasado, hubo un elemento decisivo el 3 de mayo, cuando ETA emite su último comunicado de disolución que plantea el reconocimiento nacional de Euskadi a través del derecho de autodeterminación. Dos días después, el PNV presenta las bases soberanistas en el Parlamento Vasco de acuerdo con Bildu. Luego se tumbó el gobierno de Rajoy, cayó el último impedimento. Han calculado muy bien los tiempos, pero el inicio fue ese comunicado de ETA y el movimiento del PNV de presentar ese texto. Tiene similitudes con lo que ocurrió en el plan Ibarretxe. Ahora ven una grieta constitucional y piensan que pueden colar lo que significa la soberanía nacional.

-Pero el PSE se ha mostrado contrario al derecho de autodeterminación...

-Se ha mostrado contrario de manera clara y rotunda. Este desafío no se les puede satisfacer nunca, pero pone en situación de debilidad al Estado, y lo saben. Piensan (PNV) que pueden arrancar concesiones por el camino. El método de trabajo para presionar a este Gobierno será el chantaje soberanista y el precio para eludirlo no sabremos cuál va a ser, pero habrá concesiones. Esto es lo que preocupa.

-¿Se están siguiendo en el País Vasco los mismos pasos que en Cataluña?

-Es un proceso en paralelo, y hay una dificultad para ello. El sentimiento independentista está en su momento más bajo y el apoyo al estatuto de Guernika está en su punto más alto por parte de la población, porque la gente no quiere seguir en el mismo camino que se ha seguido en Cataluña. No hay un ambiente en la calle, porque nosotros hemos pasado 40 años de terrorismo y la gente no quiere rupturas ni tensiones. Es una sociedad que no ha cerrado aún sus heridas, donde aún hay odio y falta de libertad. El PNV tomó nota de la destrucción de sus socios políticos en Cataluña. Ellos pretenden que el desgaste lo hagan en Cataluña, serán estos los que muevan el árbol y ellos estarán al quite para recoger las nueces. -Han denunciado que quieren retorcer la Constitución... -Ahora lo que se quiere es retorcer la Constitución para destruirla. Nunca hubo fuero vasco, hubo fuero de los territorios. Pero una vez atribuidos derechos históricos ilegítimos, interpretan que los derechos históricos que se recogen en la Constitución incluye el derecho a decidir en el País Vasco. Es una interpretación imposible de la Constitución que lleva a su destrucción y ese es el camino por el que van.

-Bildu ya se sienta en mesas de negociación con los socialistas e incluso son socios necesarios. ¿El PSOE está contribuyendo a blanquear su historia?

-El PNV es el primero que contribuye al blanqueamiento de la historia de ETA, porque necesitan que sea un actor político con el que poder jugar. Otegi, Sortu y Bildu siguen sin condenar ni un solo asesinato de ETA y la reivindican. Sí, hay un movimiento de blanqueamiento y equiparación por parte de los nacionalistas. Yo no iría tan lejos, en el País Vasco, para decir que en ese blanqueamiento participa el PSOE, porque no sería justo, pero están dejando hacer. Ellos también enterraron a sus compañeros y juntos lucharon por la libertad; pero no sé si tienen eso presente todos los días, porque están dejando hacer.

-Pero han llegado a votar conjuntamente el fin de la dispersión en Navarra...

-Sánchez no le hace ascos al apoyo de Bildu, lo tuvo en la moción de censura en la que participaron todos. Derribó un gobierno constitucional con una moción con los señores que están presididos por un terrorista convicto y que no han condenado los crímenes de ETA. Esto es un salto cualitativo muy preocupante y a partir de ahí ignoro qué pactos tienen, no tenemos esa información. Me pregunto qué otras cosas no nos han contado y cómo de avanzadas están las conversaciones que permite que Sánchez se tirara rápidamente a la piscina con Iglesias y qué engaño se está haciendo a la sociedad. Veremos maniobras de distracción para ganar tiempo, pero mi impresión es que se ha hablado de más cosas.

-Otegi no se puede presentar a las próximas elecciones, está inhabilitado hasta 2021. ¿Le ve de lendakari?

-No va a ser lendakari, espero, nunca. En España hemos visto de todo, pero ya un terrorista de lendakari sería llegar al colmo de la indignidad.

-¿Que tal su relación con Cayetana Álvarez de Toledo?

Hemos hablado, no puedo aceptar algunas cosas que dijo cuestionando el compromiso de los populares vascos, creo que fue una equivocación. El desafío que viene es complicado. Mi prioridad ahora es agrupar esfuerzos y que todos rememos en la misma dirección.

-¿Cuál es el camino ahora del PP vasco?

Tenemos un camino muy importante porque al PNV lo veían y se vendía como una referencia institucional y que era un nacionalismo moderado en contraste con Cataluña. Pero nosotros sabíamos que no. En tiempos de crisis muchas personas confiaron en el PNV y ahora se están llevando una enorme decepción, se podemiza, y vuelve a surgir su alma soberanista. Mucha gente quiere moderación, orden y nuestra obligación es representación como garantía de estabilidad y de defensa del estatuto de Guernika y de la Constitución. Ahora creo que las cosas se están clarificando mucho y, dentro de la preocupación que nos causa, tenemos una oportunidad política otra vez.