Arrimadas comunica al Rey que hará todo lo posible para evitar un gobierno “con Iglesias de vicepresidente”

La portavoz de Ciudadanos no ha podido hablar finalmente con Pedro Sánchez

Inés Arrimadas, después de su encuentro con el Rey Felipe VI
Inés Arrimadas, después de su encuentro con el Rey Felipe VIAlberto R. RoldanLa Razon

La portavoz de Cs en el Congreso, Inés Arrimadas ha trasladado al Rey, dentro de la ronda de consultas, que hará todo lo que esté en su mano para que Sánchez “rectifique y cierre la puerta al nacionalismo y al independentismo”. Para ello, le dio a conocer a Felipe VI cuál es su propuesta de la vía de los 221 escaños -la suma entre PSOE, PP y Cs- la “única vía constitucionalista no solo para solventar la investidura sino toda la legislatura”. “La mayoría de los españoles prefieren un pacto constitucionalista" frente a lo que denominó “la reunión de la vergüenza” de ayer entre PSOE y ERC.

Para ello, Arrimadas aseguró que “hoy mismo insistiré a Sánchez en esta oferta y espero que pongamos fecha pronto para hablar de esta vía” y así se lo ha hecho saber al Rey. Después de varios contactos entre los gabinetes del Gobierno y los naranjas, tras una carta donde la dirigente naranja le trasladó su propuesta formal de reunión a tres el lunes de la semana pasada; Arrimadas dijo que llamará personalmente al líder del PSOE para fijar fecha y hora a una reunión que considera “más necesaria que nunca” y darle a conocer su la vía de los 221. “Sánchez no puede seguir por el camino que el dijo que no dejaría dormir a los españoles” y destacó que “hay una alternativa a esa vía del insomnio” y espera que la reunión se produzca “lo antes posible” porque “hay que evitar un gobierno de nacionalistas y populistas”.

Llamada aplazada

Finalmente no se produjo esa llamada personal como indicó Arrimadas en la rueda de prensa. Para llevar a cabo dicha comunicación, informan desde fuentes de la formación naranja, los gabinetes de ambos -de Sánchez y la portavoz de Cs en el Congreso- se pusieron previamente en contacto para cerrar la hora exacta en la que ésta se iba a producir. Sin embargo el gabinete del presidente del Gobierno en funciones trasladó a los naranjas que Sánchez no atendería hoy la llamada y les emplazó a próximos días sin concretar.

Sobre en qué casos daría el “sí” Cs para que el Ejecutivo no dependiera de los nacionalistas insistió en la vía de los 221. Arrimadas destacó que “Podemos y Sánchez no necesitan solo 10 votos”, sino más; por lo que descartó que Cs “viole sus principios haciendo vicepresidente a Iglesias"; ni que "alumbre una negociación que dependerá de una sopa de letras”. “Nadie nos ha votado para hacer vicepresidente a Pablo Iglesias”. Además, Arrimadas insistió en que ellos no están para salvar la papeleta de un candidato en una investidura sino para hacer profundas reformas, estabilidad y evitar un gobierno de populistas y nacionalistas.

Sobre si el PP aceptaría esa reunión a tres, Arrimadas aseguró que mantiene contactos “recurrentes” con los populares y consideró que quien tiene que dar el primer paso es Sánchez porque Casado no es el que ganó las elecciones. “Nos estamos adelantando porque nos da pavor un gobierno con Iglesias y los nacionalistas” y afirmó que si Sánchez cierra la puerta a los nacionalistas, el PP se verá obligado a sentarse a hablar de esa vía de los 221.

Segundo grado

En cuanto a la clasificación de segundo grado que las cárceles catalanas han propuesto para los que los nueve líderes independentistas encarcelados por el procés, dijo que en Ciudadanos han sido muy críticos con el hecho de que la competencia penitenciaria esté en manos de “los compañeros de partido de Junqueras y de Convergencia, que son los que decidirán qué régimen o privilegios tendrán en las cárceles” y destacó que ya plantearon que era un “error” esa cesión en las competencias y aseguró que le gustaría que a los presos del procés se les tratara como a otros presos. “Ya tenemos experiencia de cómo se le trató a Oriol Pujol”, dijo. Cs cree que en esas negociaciones que hace el PSOE han salido la situación de los presos y tildó de “vergüenza” que por conseguir una investidura se esté negociando la igualdad de derechos de los demás presos.