El primer submarino S-80 ya está ensamblado y se pondrá a flote en menos de un año

Navantia cierra el casco resistente del “Isaac Peral”, que ya es un “buque completo”

Navantia ha anunciado hoy que ha completado el cierre del casco resistente del primero de los cuatro submarinos de la clase S-80 de la Armada española, el S-81 “Isaac Peral”. De esta forma, tal y como informa la compañía en un comunicado, tras la finalización de la unión de la última sección, el submarino “queda constituido como buque completo”.

El acto ha tenido lugar en el astillero de Cartagena y en el mismo han estado presentes, entre otros, el Subdirector General de Programas de la Dirección General de Armamento y Material (DGAM), General Salvador Álvarez Pascual, y el Jefe del Arsenal de Cartagena, Vicealmirante Aniceto Rosique Nieto.

Para Navantia, este avance supone “un hito fundamental en la construcción de un submarino” y, “un cambio de fase en la obra”. A partir de ahora, los trabajos en el S-81 se enfocan hacia su puesta a flote, prevista para octubre de 2020, “para lo cual se sigue un proceso formal y reglado basado en la superación de hitos de seguridad”. De esta forma, los siguientes pasos incluyen la finalización de los trabajos de armamento, la puesta en tensión para que comience a recibir corriente en sus cuadros principales y el embarque de baterías, ganando con ello “la capacidad de ser autónomo en la generación de energía”, explica Navantia. Todo culminará con la puesta a flote, para lo que se trasladará el S-81 al muelle de armamento para arrancar con las pruebas de puerto.

Las previsión, tanto del Ministerio de Defensa como de la compañía, es que la puesta a flote tenga lugar en algo menos de un año y que este submarino se entregue a la Armada en septiembre de 2022. El segundo de ellos, el S-82 (“Narciso de Monturiol”) será entregado en mayo de 2024. Los dos últimos, el S-83 (“Cosme García”) y el S-84 (“Mateo García de los Reyes”) llegarán a la Armada en marzo de 2026 y julio de 2027, respectivamente. En la actualidad, el S-82 se encuentra en la grada número 2 de la nave de armamento de submarinos del arsenal y los responsables de la Dirección de Armamento pudieron comprobar en primera persona cómo avanza su construcción.

El programa del S-80, que se inició en 2005, ha ido arrastrando problemas y contratiempos a lo largo de los años, destacando el aumento de su longitud de 10 metros por un problema de sobrepeso. En la actualidad, el coste del mismo ha pasado de los 2.135 millones iniciales a 3.900, después de que en verano de 2018 el Gobierno aumentase el techo de gasto inicial en 1.771 millones.

La última polémica que rodeó a este moderno buque fue por las dimensiones de las fosas de atraque en Cartagena, que medían 78 metros de largo frente a los 80,8 de los S-80. La necesidad de ampliar los muelles, según explicó en su día la Armada, ya estaba prevista desde antes de que se aumentase la eslora y se presupuestó en 263.500 euros. Eso sí, dejaban claro que no se trataba de una obra estrictamente necesaria, pues dichos muelles han albergado submarinos de más de 90 metros.

Tecnología de última generación

Los submarinos de la clase S-80 son de los más avanzados del mundo y cuentan con la última tecnología. Estas son algunas de sus características:
  • Monocasco construido con acero de alto grado de elasticidad
  • Eslora: 80,81 metros
  • Manga: 11,68 metros
  • Acomodación: Hasta 40 personas
  • Además de la propulsión convencional, incorporará un Sistema de Propulsión Independiente de la Atmósfera (AIP).
  • Autonomía: Capacidad de pasar más de 2 semanas en inmersión.
  • Sistema de Combate Integrado de última generación
  • Torpedos filo guiados
  • Misiles anti buque y de ataque a tierra
  • Firma acústica extremadamente baja