Echenique y Vera toman el mando en Podemos ante la coalición inminente

El partido morado se encuentra ya preparado para emprender un nuevo camino, una vez Iglesias y Montero entren en el Gobierno

El secretario general de Podemos Pablo Echenique y la portavoz adjunta de Podemos Noelia Vera, en rueda de prensa tras el tras el Consejo de Coordinación de la formación morada
El secretario general de Podemos Pablo Echenique y la portavoz adjunta de Podemos Noelia Vera, en rueda de prensa tras el tras el Consejo de Coordinación de la formación morada

El Gobierno de coalición PSOE-Podemos abrirá una nueva etapa en el partido morado. Una vez la negociación entre Pedro Sánchez y Pablo Iglesias está cerrada, la entrada de sus principales dirigentes en el Gobierno –Iglesias e Irene Montero– obliga a una necesaria reestructuración interna. En julio, ya se remodeló al completo la dirección y existe tranquilidad en cuanto a los perfiles en los que Iglesias y Montero depositarán algunas de las decisiones a partir de ahora, tanto en el grupo parlamentario como en el partido.

Las novedades se encontrarían, principalmente, dentro del grupo parlamentario. Con la entrada de Iglesias y Montero en el Ejecutivo como vicepresidente y ministra de Igualdad, sus puestos como presidente del grupo y portavoz están en cuestión. En principio, Iglesias no cedería su cargo como jefe del grupo parlamentario, pero sí depositaría la toma de decisión parlamentaria del día a día en dos personas de su confianza. El que ya fuera un tándem equilibrado dentro del partido ahora podría repetirse en el Congreso. Pablo Echenique y Noelia Vera se postulan como cabezas visibles dentro del grupo parlamentario, aunque aún quede por determinar sus puestos. En el caso de la periodista y diputada por Cádiz Noelia Vera, fuentes parlamentarias apuntan a que podría ocupar la portavocía de Montero. El trabajo de Vera dentro del Congreso fue en la última legislatura brillante por su labor parlamentaria dentro de la Comisión Mixta de Control de RTVE. En el caso de Echenique, es quien ha pilotado las conversaciones para formar gobierno con el PSOE. Si Iglesias decidiera seguir como jefe de grupo, Echenique sería su portavoz y Vera su adjunta, cargo que hasta ahora ostenta la diputada por Navarra Ione Belarra. La mano derecha de Montero en el Congreso entraba en las quinielas como futura portavoz en el Congreso, sin embargo, encuentra ahora hueco en la cuota morada que desfila hacia el Gobierno. Según ha podido saber este diario ocupará un puesto de responsabilidad dentro del Ministerio de Igualdad que dirigirá Montero, como secretaria de Estado. Echenique entraba hasta el último minuto en todas las quinielas como «ministrable», sin embargo, Iglesias decidió ceder esta cartera, la de Universidades, a un perfil catalán, para que casi todas las confluencias moradas quedaran reflejadas en la coalición.

Los cambios no serán prácticamente apreciables dentro de Podemos. La Ejecutiva morada ya fue remodelada en junio. Entre los nombres sobre los que recaerá el peso orgánico harán doblete Echenique y Vera, que junto a Alberto Rodríguez y Rafael Mayoral tomarán el control de la formación, siempre bajo el visto bueno de Iglesias. Echenique cuenta con el aval personal de Iglesias y seguirá siendo uno de los hombres clave del líder morado tanto dentro del Congreso como en el partido, donde ocupa la recién creada secretaría de Acción de Gobierno, Institucional y Programa, tras dejar su cargo como secretario de Organización. Rodríguez es el actual secretario de Organización y, aunque desde junio ha tomado un papel discreto y en segundo plano se encargará de fortalecer interna y territorialmente a Podemos. Estos trabajos ya han comenzado y se encuentra analizando junto a los círculos morados los resultados del 10-N. La portavocía seguirá a cargo de Vera, responsable de tratar con los medios de comunicación. Mayoral encarna la Secretaría de Sociedad Civil y continuará su trabajo de fomentar el trabajo con los círculos morados para seguir engrasando y dando forma y voz a la herramienta que nació como voz de la ciudadana tras el 15-M. Su nombre entró dentro de las negociaciones de Gobierno para ocupar la cartera de Vivienda. Quedó fuera de la coalición al no poder asumir competencias para frenar desahucios. Cuatro perfiles potentes para redirigir el partido hacia una total implantación territorial, junto a Ana Marcello, Gloria Elizo, Sofía Castañón o Nacho Álvarez, entre otros. Se entiende dentro de Podemos que se abre ahora una nueva posibilidad para alejarse del foco electoral, reforzar las estructuras del partido y, sobre todo, zanjar el debate sucesorio en la formación, que se encontrará –si la investidura resulta favorable en las próximas semanas– aún más lejano cuando Pablo Iglesias logre entrar en el Consejo de Ministros de Sánchez.