Degradación política

28 Congreso Nacional de ERC
La portavoz y Secretaria General adjunta de ERC, Marta Vilalta, y el vicepresidente de la Generalitat, Pere Aragonès, en el 28 Congreso Nacional de ERC a 21 de diciembre de 2019David Zorrakino Europa Press

ERC celebró el sábado su congreso. Que tenga en su mano la formación de Gobierno un partido con 13 diputados, que quiere la ruptura de España, y afirma que la autodeterminación es innegociable y necesaria para que avance el pacto, e incluso se permite exigir a gritos que «la política desplace a la represión», muestra la degradación política en la que estamos sumidos. Como el poder judicial como institución del Estado es un obstáculo infranqueable para su ilegal propósito, pretenden alcanzar la solución negociando lo que ellos denominan «conflicto político». Consideran que es represión aplicar las leyes en un Estado democrático de Derecho, y su solución es, por tanto, que las leyes no se respeten ni se cumplan. Esto es, «desjudicializar» la política. La degradación y la ofensa son tales, que ahora exigen que la Abogacía del Estado se convierta en la abogacía particular del PSOE, y así defender la interpretación más conveniente acerca de lo fallado por el TJUE, en beneficio de su líder y de Sánchez. Así, la negociación se reanudará en una mesa entre iguales, para ir avanzando en la demolición de España. Llegados a este punto, hay que fijar la mirada en la CE, que «se fundamenta en la indisoluble unidad de la Nación española, patria común e indivisible de todos los españoles», y en el instrumento que nos brinda para impedir que esta felonía se consume. El artículo 102 CE.