“Los guardias civiles no somos moneda de cambio”

200 agentes salen de la Comunidad Foral

Campaña especial de la DGT de vigilancia y control de furgonetas en Madrid
Dos agentes de la Guardia Civil de Tráfico en medio de la carretera durante la campaña especial de la DGT de vigilancia y control de furgonetas, en el Km 0,1 de la M-511, en Madrid, a 28 de octubre de 2019. 28 de octubre de 2019, tráfico, vigilancia, vehículos Ricardo Rubio / Europa Press 28/10/2019 Ricardo Rubio Europa Press

«Los guardias no somos moneda de cambio». «Habrá movilizaciones contra este atropello». Las asociaciones de la Benemérita reaccionaron con contundencia ante la noticia de que la Guardia Civil pierde sus competencias en Navarra en beneficio de la Policía Foral. Diversas fuentes recuerdan que, tanto el ministro del Interior como el director general del Cuerpo, en sendas visitas realizadas en los últimos meses, habían asegurado que se mantendría la presente situación. El marco actual, avalado por una sentencia del Tribunal Constitucional, establece que las competencias de Tráfico son compartidas por la Benemérita y la Policía Foral. Como es habitual con los nacionalistas cuando se trata de construir una mentira, han utilizado una serie de textos «legales» que, según ellos, avalarían que la competencia de Tráfico fue inicialmente de un cuerpo que precedió a los actuales forales. Se trataba de la Policía de Arbitrios y Carreteras (administrativa), creada en 1928, formada por seis agentes, cuando la Guardia Civil llevaba varias décadas vigilaba caminos y rutas similares. Con el paso del tiempo, y en función de diversos cambios políticos, se ha llegado a la actual situación de competencia compartida, que es la que, según los citados responsables políticos, se iba a mantener. Los más de 200 agentes de la Agrupación de Tráfico que prestan su servicio en Navarra tendrán que pasar a otros destinos. Y en un plazo perentorio de seis meses. Con los consiguientes problemas de todo tipo que ello conlleva, ya que los hijos están escolarizados y se quiebran situaciones familiares. La desaparición de la Benemérita de las carreteras de la Comunidad Foral forma parte del proceso de «vasquización» de Navarra ya que supone de desaparición de una institución del Estado.

Además convierte a los navarros en ciudadanos de segunda: un partido vasco negocia por ellos y se les priva de la presencia en las carreteras de la Guardia Civil.

A lo largo de la historia, si se examinan las distintas legislaciones habidas en Navarra, se observa que la Comunidad Foral no ha ejercido la competencia sobre Tráfico hasta fechas recientes y que ha sido siempre la Benemérita la que ha detentado estas funciones.

Esto ocurre desde 1844, cuando fue creada la Guardia Civil. Navarra no ejercía esas competencias y no fue hasta 1928 cuando aparece la citada Policía de Carretera y Arbitrios sin ninguna competencia policial sino administrativa.

A comienzos de la década de los sesenta, la Benemérita, ejerciendo siempre sus funciones de Policía estatal, despliega en Navarra la Agrupación de Tráfico. Aparece un cuerpo, dependiente de las diputaciones, pero sin competencia policial. Es a mediados de esta década cuando se forman una veintena de agentes forales y habrá que esperar a comienzos de los ochenta para que este cuerpo comience a ejercer funciones, entre ellas algunas derivadas de Tráfico. Y así hasta llegar a la situación actual.

Por lo tanto, lo que ahora se va a acometer, con un plazo perentorio, viene a romper una tradición de muchos años y sólo por razones políticas derivadas de la necesidad de unos votos para una investidura.