2020, un año de estrenos y retos para las Fuerzas Armadas

Además de llegar nuevos drones y aviones, el año del Centenario de la Legión arranca con incertidumbre por el futuro de la la misión en Irak debido a las tensiones entre EE UU e Irán

La Pascua Militar llega este año más marcada que nunca por la situación política. En medio del debate de investidura, justo en el receso entre votaciones, las Fuerzas Armadas afrontan esta festividad castrense y el nuevo año con numerosos frentes abiertos y con un acuerdo de gobierno entre PSOE y Podemos que no ha gustado mucho a los uniformados, pues no les incluye en ninguna medida. A falta de saber quién estará al frente del Ministerio de Defensa, en la sede de Castellana 109 ya le aguardan muchos retos con los que tendrá que lidiar. Y es que la situación de interinidad ha afectado especialmente a los Ejércitos y la Armada, tal y como apuntó hace menos de un mes la ministra Margarita Robles: «Cada día que pasa sin Gobierno, se limitan las capacidades» por los «recortes importantes en la política de seguridad y defensa».

De cara al año que arranca y a la nueva legislatura, estos son algunos de los asuntos que se encontrará el ministro o la ministra de Defensa. Eso sí, muchos de ellos dependerán de que se aprueben los Presupuestos (están prorrogados los de 2018) y que haya fondos suficientes para las Fuerzas Armadas.

Nuevos aviones entrenadores

El Ejército del Aire confía en que en marzo lleguen las seis primeras unidades del nuevo avión entrenador (aunque según el contrato puede retrasarse hasta diciembre). Se trata del modelo suizo «Pilatus PC-21», que sustituirá a los C-101, cuya vida útil finalizaba en septiembre de 2021. Por el momento, España ha adquirido 24 unidades por 225 millones. Irán llegando escalonadamente hasta abril de 2022.

Drones «Predator»

Llegaron a la base extremeña de Talavera la Real a principios de diciembre y está previsto que comiencen a operar en los próximos meses en el Ala 23 del Ejército del Aire. Se trata de cuatro modernos aviones no tripulados de tipo MALE (altitud media y larga autonomía), que contribuirán a las labores de vigilancia, reconocimiento y adquisición de objetivos. Una necesidad clave para el Ejército para apoyar los niveles estratégico y operacional en misiones dentro y fuera del territorio nacional. Es decir, que no sólo observarán lo que ocurre dentro de nuestras fronteras, sino que podrán desplegarse en misiones en el exterior, como ya hicieron en su día otros modelos en Afganistán o Irak. Las diferencias de este nuevo dron están, además de en su gran autonomía, en su capacidad para operar vía satélite o su discreción. Ese carácter expedicionario que tendrán los «Predator» explica que su base secundaria esté en Lanzarote, por la cercanía con el Sahel, uno de los «avisperos» clave para España.

Contrato de los blindados 8x8

Ha sido el gran quebradero de cabeza del Ejército de Tierra, para quien es una prioridad, y uno de los grandes batacazos para el Ministerio. En diciembre, la Dirección General de Armamento y Material declaró desierto el contrato para la fabricación del futuro Vehículo de Combate sobre Ruedas (VCR) 8X8 «Dragón», rechazando la única oferta, la de Santa Bárbara Sistemas, por «inadmisible». El programa del 8x8 ya venía acumulando retrasos importantes, principalmente en lo que respecta a la llegada de los primeros demostradores que iba a probar la Legión. De noviembre de 2018 se retrasaron a julio de 2019, para luego volver a aplazar esa entrega a noviembre de 2019. Finalmente, la nueva fecha para la llegada de los cinco demostradores se marcó para mayo de 2020. Unos vehículos, con diferentes tecnologías, que los legionarios debían exprimir al máximo para perfilar cómo debían ser las primeras 348 unidades, para lo que el Gobierno aprobó una partida de 2.038 millones. En total, el programa incluía la adquisición de 1.000 unidades para sustituir a los obsoletos Blindados Medios sobre Ruedas (BMR). Ahora, al declararse desierto el contrato, Defensa lo abrirá a licitación pública y, según la ministra, le darán «la máxima prioridad». Esto implica, por un lado, que se puede replantear el programa y, por otro, que empresas españolas y extranjeras compitan por él. Eso sí, Defensa ya dejó claro que su deseo es que recaiga en la industria nacional.

Puesta a flote del S-80

El pasado mes, Navantia completó el cierre del casco del primero de los submarinos de la clase S-80, el S-81 «Isaac Peral». Las previsiones hablan de que en octubre se pondrá a flote y que se entregará a la Armada en septiembre de 2022. Este año será clave, pues se trata de un programa que ya ha acumulado numerosos retrasos y fallos, y la Armada tiene poco margen de maniobra. Hace pocas semanas anunció que renunciaba a la gran carena del S-73 «Mistral» (cuya vida útil acaba en verano) por la buena marcha del programa. A partir de esa fecha, y hasta la llegada del «Isaac Peral», la Armada sólo contará con dos submarinos S-70: el «Galerna» y el «Tramontana».

Renovación de la cúpula militar y CNI

Los actuales Jefes de Estado Mayor de los Ejércitos, la Armada y la Defensa, los «Jemes», llegaron a su puesto en marzo de 2017, de la mano de la entonces ministra María Dolores de Cospedal. Poco más de un año después, la recién llegada Margarita Robles confirmó que los mantendría por «estabilidad». Ahora, quien esté al frente del Ministerio deberá acometer, sin prisa pero sin pausa, la renovación de la cúpula militar. En este nuevo relevo, por una tradición no escrita, el JEMAD debería pertenecer al Ejército del Aire, ya que van turnándose. Pero también está pendiente la renovación del director del Centro Nacional de Inteligencia (CNI). El pasado verano, el general Félix Sanz Roldán dejó el cargo tras 10 años y, debido a la interinidad del Ejecutivo, fue sustituido en funciones por Paz Esteban, secretaria general.

Salida de los militares de 45 años

Lleva años encima de la mesa y en el Consejo de Personal de las Fuerzas Armadas, pero nadie le da un empujón. Las asociaciones militares exigen una solución para los militares de la escala de Tropa y Marinería, que deben abandonar las Fuerzas Armadas a los 45 años. A pesar de los «parches», como acuerdos en materia de formación o de reinserción, la realidad es que estos no se cumplen y la situación sigue siendo la misma. Entre 2020 y 2036, está previsto que se marchen cerca de 45.000 uniformados, lo que implicará, además, un gasto millonario, entre otros, por las pensiones. Podemos, ahora socio de Gobierno, lo llevaba en su programa electoral...

Misiones en el exterior

Pocos cambios hay en este sentido respecto a 2019. Robles ya avisó de que la entrada de Podemos en el Gobierno no afectaría a los compromisos internacionales. Salvo novedad de última hora –y siempre previo paso por el Congreso– España mantendrá cerca de 2.900 militares en una veintena de misiones por todo el planeta. Podría decirse que la única novedad serán la reorganización de los destacamentos aéreos en el área del Sahel (se cerrará el de Gabón y potenciará el de Senegal), además de las noticias que lleguen en marzo de la UE en relación a la operación «Sophia» contra las mafias de la inmigración en el Mediterráneo. Desde hace nueve meses no hay buques militares y sólo los aviones aliados (entre ellos uno español) vigilan esta ruta. En marzo se decidirá si la misión continúa y, en ese caso, si vuelven los barcos. Y a la espera se está también de cómo evolucione la situación en Oriente Medio por las tensiones entre Irán y EE UU. Preocupa sobre todo Irak, donde más de 550 efectivos (el segundo mayor contingente en el exterior) adiestran, en dos misiones, a los soldados iraquíes. El Gobierno del país solicitó ayer la salida de las tropas extranjeras.

Centenario de la Legión

La Legión cumple en septiembre 100 años y tal efeméride se celebrará por todo lo alto. De hecho, el presidente de honor de la Comisión del Centenario es Felipe VI, como Rey y capitán general de las Fuerzas Armadas.

Otras renovaciones y frentes

No tienen que llevarse a cabo este año, pero sí que Defensa debe comenzar cuanto antes a buscar sustituto a los cazas F-18 y F-5. En cuanto a los primeros, los pertenecientes al Ala 46 (Gando) son los que están al límite de su vida útil, fechada para 2022. El resto aguantarán un poco más, pero, visto los retrasos y problemas con otros programas de armamento, cuanto antes tome una decisión, mejor. A partir de 2022 el Ejército del Aire también tendrá que sustituir a los cazas F5 de enseñanza avanzada. El Ejército del Aire también debe buscar una solución a la escasez de pilotos.

En Tierra también tienen en mente la modernización de los blindados «Pizarro» de la Fase 1 (de los años 90) y de los oruga «TOA».

En cuanto a la Armada, este mes debería conocerse el informe sobre la viabilidad de la reparación del cazaminas «Turia», que encalló en Murcia durante el rescate del comandante Marín, fallecido tras estrellarse su avión. Con dicho documento se decidirá si se repara o se da de baja.