Dignidad e infamia

Celebración Pascua Militar
Los reyes, acompañados por el presidente de Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, en el Palacio Real donde se ha celebrado la Pascua Militar. EFE/MariscalMariscalEFE

La Pascua Militar es la fiesta por excelencia de las Fuerzas Armadas, incluida la Guardia Civil, por su naturaleza castrense. Esta ceremonia expresa la unidad de la Institución militar en torno a SM El Rey, quien encarna la Jefatura del Estado, la unidad y permanencia de la Patria, y el mando supremo de las Fuerzas Armadas. Los que hemos tenido el honor de asistir a esta ceremonia acompañando a los Reyes y a la familia militar, damos fe de su brillantez en el solemne marco del Palacio Real.

Como en años anteriores, ayer pudimos seguirla a través de la tv, aunque en un ambiente enrarecido por las circunstancias que rodean la investidura de Sánchez. La solemnidad del acto contrastaba con el ninguneo que algunos actores políticos relevantes están haciendo a la Jefatura del Estado. Antes de la investidura, ya se conocen los nombres de los ministros propuestos por los podemitas chavistas, rompiendo una elemental norma de cortesía institucional y personal que, hasta ahora, siempre se había respetado. Si hoy Sánchez es investido Presidente, lo será por la complicidad activa de formaciones que no ocultan su voluntad de instaurar una III República, llegando al extremo de no asistir siquiera a la ronda de consultas establecida en la Constitución, y de insultar gravemente al Monarca desde la tribuna del Congreso, sin que sea defendido por la señora Batet ni el candidato. Respeto y dignidad por un lado, con mezquina indignidad por otro.