Puigdemont llama al diálogo y rechaza las réplicas en el Parlamento Europeo

Interviene en el plenario de Estrasburgo para reivindicar el derecho de autodeterminación. Minutos antes Pons reclamó que la UE debe respetar la independencia judicial de los Estados

El recién estrenado europarlamentario y fugado Carles Puigdemont, tuvo sus segundos de gloria en el debate del “programa de actividades de la presidencia croata de la UE”. Con un lazo amarrillo en su solapa, empleó, como miembro del grupo de los no inscritos, intervino en el plenario para hacer su defensa a la autodeterminación. Lo hizo durante el debate de la presentación del programa de actividades de la presidencia croata de la UE. El ex presidente de Cataluña puso de ejemplo a Croacia que dijo “es un Estado que ganó la independencia inminentemente” y agradeció el respaldo al diálogo en Cataluña que dijo le han dado y aseguró que se hablará en Europa mucho sobre el tema catalán. Puigdemont llamó a “una solución política en Cataluña” a través del “diálogo y la negociación” y dijo que “la UE tiene que avanzar para lograr la autodeterminación”. “Es la hora de que Europa hable" y consideró que el derecho de autodeterminación es la vía más democrática para resolver problemas territoriales”.

En el seno del debate, tras su intervención dos eurodiputados mostraron la tarjeta azul, con la que solicitan la réplica a su intervención y el eurodiputado, que en el seno de dichas reglas del debate, tiene derecho a aceptarla o rechazarla. La presidenta polaca que moderaba el debate le preguntó a Puigdemont, ¿Acepta las tarjetas azules? Y Puigdemont respondió con sus gestos “no”. Le replicó de nuevo la presidenta del debate. ¿No las acepta? Y volvió a responder “no” con su gesto. De esta manera, Puigdemont se negaba a que le replicaran en el Parlamento Europeo al ver que quien levantaba las tarjetas azules eran la portavoz de la delegación española del PP, Dolors Montserrat y la otra del eurodiputado de Ciudadanos, Luis Garicano.

Independencia judicial

Sin embargo, el eurodiputado del PP, Esteban González Pons, ya había hablado unos minutos antes de Puigdemont y había empleado su turno de intervención para lanzar una advertencia. “Se debe señalar con el dedo a los nacionalistas, separatistas y separadores”. Recordó que “el nacionalismo es el enemigo de la paz” y llamó a “respetar la independencia” de la justicia de los países de los Estados miembro. “Este parlamento tiene que aceptar la independencia de jueces y tribunales y también respeten sus decisiones” y esperó que el Brexit sea la última victoria del nacionalismo.