España

Diálogo y cordón sanitario

Afirma Sánchez que la frase «diálogo social y territorial» resume su política gubernamental. Es decir, ante todo y sobre todo, diálogo. No diré que el diálogo no sea siempre conveniente, pero no como un fin en sí mismo, al menos en política.

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El diálogo permite un mejor conocimiento mutuo para, desde el respeto, llegar a acuerdos que posibiliten la convivencia. Así, se habla de «diálogo interreligioso», o de «diálogo social» entre sindicatos y empresarios. Pero es evidente que el «diálogo territorial» que proclama Sánchez ahora, significa intentar llegar a un acuerdo con los separatistas catalanes por esta vía dialogada.

Para ello, Iceta parece actuar como pleniplotenciario, pero hay que decir claramente que la soberanía nacional, la «desjudicialización del conflicto» y una eventual reforma estatutaria no se pueden dialogar bilateralmente con los separatistas, y menos sin haberlo dialogado y acordado previamente con los constitucionalistas. Mientras, a la oposición Sánchez no le da ni agua, y con la tercera fuerza política del Congreso, incluso promueve un cordón sanitario.

Es evidente que con estas credenciales, ese presunto diálogo debe ser explicado y aclarado en las Cortes, especialmente en el Senado, como Cámara de representación territorial del Estado. A estas alturas, y conociendo a Pedro Sánchez, toda transparencia y precaución está justificada.