EE UU ve “sorprendente” la cita de Ábalos y Delcy Rodríguez y asegura “tener muchas preguntas” que aclarar

La encargada de Cuba y Venezuela del Departamento de Estado, Carrie Filipetti, aseguró “tener muchas preguntas” que está tratando de aclarar con el Ejecutivo español

El Gobierno de EE.UU. consideró hoy “sorprendente” el encuentro del ministro español de Fomento, José Luis Ábalos, con la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, en el aeropuerto de Madrid, y aseguró “tener muchas preguntas” que está tratando de aclarar con el Ejecutivo español.

“Es sorprendente que esto venga del Gobierno español”, afirmó en declaraciones a la prensa la encargada de Cuba y Venezuela del Departamento de Estado, Carrie Filipetti.

La diplomática enfatizó que la presencia de Rodríguez en Madrid va contra las sanciones que la Unión Europea (UE) impuso a 25 personalidades venezolanas para impedirles viajar a territorio comunitario.

“Esas acciones, como el encontrarse con alguien, no solo socava la política que EE.UU. y la Unión Europea han implementado con respecto a Venezuela, sino que mina toda la infraestructura comunitaria, que confía en la cooperación para la implementación de este tipo de sanciones”, resaltó.

"Tenemos -aseguró- muchas preguntas y estamos en conversaciones con el Gobierno español para tratar de obtener algunas respuestas, pero desde luego no es acontecimiento al que demos la bienvenida".

Varios medios de comunicación próximos a la oposición venezolana informaron de que el ministro de Transportes del Gobierno de España y secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, se reunió el lunes de esta semana con la vicepresidenta del Ejecutivo de Nicolás Maduro, Delcy Rodríguez. Tras muchas horas de silencio, el entorno de Ábalos ha confirmado esta mañana que ese encuentro efectivamente se produjo, aunque desmienten que puede considerarse como un “contacto formal” entre representantes de dos gobiernos. De hecho, esas mismas fuentes señalan que el contacto entre Ábalos y Rodríguez se produjo como consecuencia de que el ministro español acudiera al aeropuerto de Barajas a recibir a otro mandatario venezolano, “con el que tiene una relación de amistad desde hace años”.

Desde Moncloa y el PSOE recuerda que la posición española no ha cambiado desde que el año pasado Sánchez fuera uno de los primeros en reconocer a Juan Guaidó como presidente encargado de Venezuela. Asimismo, la posición socialista sigue siendo la de confiar en que Guaidó sea la persona que conduzca a Venezuela hasta un escenario de nuevas elecciones. En el entorno de Ábalos precisan además que en los últimos meses el ministro de Transportes se ha reunido “muchas veces” con representantes de Guaidó en España y ha hablado con el propio presidente encargado de convocar las elecciones al menos dos veces por teléfono.

El suceso ha provocado una tormenta política en España con peticiones del Partido Popular para que Ábalos dimita.

Esta polémica coincide con la visita este sábado a Madrid del líder opositor venezolano Juan Guaidó, que no será recibido personalmente por el presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez, aunque sí se reunirá con la ministra de Asuntos Exteriores, Arancha González Laya.

Preguntada sobre este tema, Filipetti evitó pronunciarse específicamente sobre la decisión de Sánchez, pero consideró importante escuchar de primera mano el testimonio de Guaidó.

“No sé los detalles sobre el presidente Sánchez, pero desde luego que animamos a todos los jefes de Estado a reunirse con el presidente interino Guaidó para que puedan escucharle y conocer exactamente cuál es la situación sobre el terreno, lo difícil que es”, subrayó.

"Es muy importante -enfatizó- que escuchemos a los venezolanos. Y animamos a todos los líderes en España, así como a los líderes de cualquier país que visite Guaidó, a que tomen el tiempo para escuchar lo que realmente ocurre".

Guaidó, reconocido como presidente interino de Venezuela por medio centenar de naciones, inició el martes una gira por Europa que le llevará este sábado a Madrid.

EE.UU. fue el primer país del mundo en reconocer a Guaidó como jefe de Estado de Venezuela y, desde entonces, ha liderado una campaña internacional para deponer a Maduro.