Torra desgastará a ERC estirando la legislatura

Acudirá a la mesa de negociación con planteamientos de máximos

Quim Torra dio el lunes el pistoletazo de salida a la carrera electoral en Cataluña, aunque la fecha de las elecciones es todavía una incógnita y, a su vez, se va a convertir en una de las principales armas que tiene por delante JxCat para tratar de remontar en las encuestas y vencer a ERC. Los neoconvergentes van a jugar con los tiempos para tratar de desgastar a los republicanos y, en este sentido, entre los planes está estirar la legislatura hasta octubre para que los comicios puedan coincidir con el momento de máxima agitación del independentismo en la calle –al calor de la conmemoración de la Diada, del 1-O y de la sentencia del «procés»–. De hecho, hay quien ya pone día: el conseller de Territorio y posible cabeza de cartel de JxCat, Damià Calvet, ya ha planteado el 4 de octubre.

Y es que cuanto más se retrase la cita electoral, más margen tiene JxCat para erosionar a ERC, que cuenta con las encuestas a favor y con un arma electoral de calado como la aprobación de los presupuestos de la Generalitat, y para reordenarse internamente –aunar todas las siglas surgidas de la disolución de Convergència y configurar una lista electoral de garantías–. Para empezar, Torra tendrá el próximo jueves una oportunidad para lanzar a JxCat electoralmente: en la reunión que mantenga con Pedro Sánchez en Barcelona, el president acudirá con planteamientos de máximos e inasumibles para el Gobierno para poner en evidencia que la mesa de diálogo pactada entre el PSOE y ERC no tiene recorrido. Ya ayer, puso énfasis en que planteará el derecho de autodeterminación y la amnistía, además de abordar las envenenadas condiciones y garantías que quiere imponer para que las negociaciones echen a andar.

JxCat está expectante ante un hipotético fracaso de la mesa de diálogo y poder rentabilizarlo electoralmente. Cuando el Gobierno anunció ayer que suspendía la mesa, los neoconvergentes se alinearon con Esquerra para reclamar su activación y poder comprobar qué frutos puede dar –además de reivindicar y recordar que ellos habían votado «no» a la investidura de Sánchez–. En este sentido, a medida que avance el diálogo, más margen pueden tener para desgastar a ERC, que también puede sufrir, en paralelo, mucha presión para la aprobación de los Presupuestos Generales del Estado –el Gobierno trabaja con la previsión de tenerlos para junio–. En cambio, a los republicanos les conviene unas elecciones antes de verano al calor de la aprobación de las cuentas de la Generalitat y, además, una vez se haya activado ya la mesa de negociación para poder reivindicar que han conseguido abordar de manera solemne el derecho de autodeterminación con el Gobierno.

JxCat, además, necesita tiempo para escoger candidato porque Carles Puigdemont ha encontrado su sitio en el Parlamento Europeo y su credibilidad para liderar una lista electoral quedó maltrecha tras las últimas catalanas, cuando prometió volver a Cataluña y no cumplió. Por ahora, cobran fuerza, como candidatos, Laura Borràs, Elsa Artadi, Damià Calvet o la consellera de Empresa, Àngels Chacón.

Los tiempos, en todo caso, también dependerán del Tribunal Supremo, que debe ratificar la inhabilitación de Torra.