Iglesias limitará el uso de animales en los circos, pero no podrá actuar contra los toros

El vicepresidente segundo anuncia la aprobación de una Ley de Protección Animal que protegerá también a las especies salvajes y el endurecimiento de las penas por maltrato en esta materia

El vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, ha comparecido hoy en la comisión de Derechos Sociales y Agenda 2030 del Congreso para esbozar algunas de las medidas que tiene pensado poner en marcha en su departamento a lo largo de esta legislatura. Al margen de las iniciativas sociales que ya anunció el día en el que su equipo tomó posesión de sus cargos -la creación de una renta mínima garantizada, entre otras cosas-, ha detallado las líneas generales que desarrollará la Dirección General de Bienestar Animal.

Iglesias ha anunciado la futura aprobación de una Ley de Protección Animal, el endurecimiento de las penas por maltrato animal, el avance en el objetivo del “sacrificio cero” -para intentar el “equilibro entre el abandono y las adopciones”-, la promoción de iniciativas educativas y culturales vinculadas con la empatía animal, la creación de una unidad policial específica frente al maltrato animal y la bajada del IVA veterinario. Del mismo modo, el vicepresidente segundo del Ejecutivo de Sánchez ha subrayado su intención de regular “el uso de animales en circos” y unificar los 17 registros de animales domésticos.

La limitación en el uso de animales en los circos entronca con las medidas adoptadas en numerosos ayuntamientos del país en los que su actividad está prohibida. Lo que ahora pretende el departamento de Iglesias es articular un marco legal estatal sobre la materia. La actuación de esta Dirección de Bienestar Animal no tendría competencias, sin embargo, respecto a la Fiesta Nacional y a la regulación de los toros, materia que, según el organigrama ministerial, sigue dentro del Ministerio de Cultura.

En lo que respecto a la ley de protección animal que prepara su ministerio, el objetivo es ampliarla a los animales salvajes. Se trata, en palabras de Iglesias, de “evitar escenas indignantes como la del cazador que dibujó las letras 'V', 'O', 'X' con 50 conejos muertos”. Se revisarán leyes estatales en material de animales, como la de las especies potencialmente peligrosos, para establecer un mecanismo equilibrado en ecosistemas, colaborando con el control poblacional y la cohabitación entre explotaciones ganaderas con animales salvajes.

Del mismo modo, Iglesias ha planteado la creación de un único sello de bienestar animal que, además de los productos derivados de los animales también determina a aquellos que garanticen el equilibrio del ecosistema. Y es que, según Iglesias, que los actuales distintivos “carecen de garantías” a la hora de evidenciar el posible bienestar de los animales. El objetivo de esta medida es potenciar la actividad de las pequeñas producciones rurales frente a las macroproducciones. Todas estas medidas, según el diagnóstico que ha defendido Iglesias, cuentan con un importante apoyo social.