Alonso defiende la autonomía del PP vasco bajo el pánico a la debacle

Dimisión y abandono de la política

Alfonso Alonso se despide de la política tras dimitir como presidente del PP Vasco
El ex presidente del PP vasco Alfonso Alonso, ayer / Igor Martín / Europa PressIgor Martín Europa Press

La dimisión y el abandono de la vida política de Alfonso Alonso cayó ayer como una bomba dentro de la organización regional. Tenía sus críticos, pero la mayoría del partido respaldaba su posición y, además, la crisis abierta ha hecho entrar en pánico al PP vasco por miedo a que confirme una debacle en las urnas el 5 de abril. Alonso habló el domingo con Iturgaiz, con quien entró en política, como recordó en su última comparecencia, para desearle suerte y darle su apoyo después de que Pablo Casado le confirmase su relevo como candidato a «lendakari».

Ante la Junta Directiva vasca pidió a sus compañeros que ayuden al candidato «y que trabajen duro», desde la confianza en que «sabemos más que ninguno superar los malos ratos».

Pero con formas exquisitas, y en un tono emocionado, Alonso dejó también su mensaje a Génova al cuestionar su modelo de partido y que «no entienda lo que es España y cómo se articula su pluralidad». «No puedo afrontar la responsabilidad política sin ser fiel a mis convicciones. No es posible ejercer el liderazgo sin capacidad para decidir en lo que nos afecta. Aquí ha habido una colisión entre dos maneras de entender el funcionamiento del partido, lo que es España y cómo se articula su pluralidad. Pero el Partido Popular vasco se ganó su mayoría de edad hace mucho tiempo con su coraje».

Asimismo, subrayó que se marcha con el apoyo y el respaldo de la organización que hasta ayer presidía. «Cuento con el apoyo de mis compañeros del PP vasco, pero no con el de la dirección de mi partido y así es imposible seguir», explicó, escoltado por la cúpula regional. El mismo equipo que ahora tendrá que tener a su lado Iturgaiz en su campaña como candidato a «lendakari», y de quienes dependerá para activar a la militancia y movilizar a la estructura del partido en las tres provincias vascas. Iturgaiz había abandonado la política después de que Casado le relegase al puesto número 17 de las listas al Parlamento Europeo.

Al ex alcalde de Vitoria y ex ministro se le quebró la voz al confesar que la política había sido su vida y recordar cómo tomó la decisión de entrar en ella con 12 años, en reacción a un atentado de ETA. «El proyecto político para el País Vasco tiene que nacer dentro de la sociedad vasca y no es posible ejercer el liderazgo sin capacidad de decidir algunas cosas», insistió. Pidió al PP vasco serenidad.