Delcygate: el sistema SIS de Schengen indicó el rechazo en frontera de la vicepresidenta

Los funcionarios policiales informaron a sus superiores de la incidencia y después apareció Ábalos

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El Sistema de Información Schengen (SIS), en el que fue introducido el PNR (lista de pasajeros) del avión en el que viajaba la vicepresidente de Venezuela, Delcy Rodríguez, desde Caracas a Madrid, “saltó” al reconocer el nombre de la política venezolana ye informó inmediatamente de que tenía prohibida su entrada en el espacio comunitario, según han informado a LA RAZÓN fuentes de la investigación.

Es decir, se debía producir su rechazo en frontera, ser conducida a la sala de expulsiones del aeropuerto de Barajas y enviado de regreso a su país en el primer vuelo que fuera posible. No se hizo.

El SIS es un sistema de información a gran escala que almacena alertas sobre personas y objetos en relación con el control del espacio Schengen y cuyo propósito es garantizar la seguridad en ese entorno, según datos del Ministerio del Interior.

El sistema central, a cargo de la supervisión técnica y la administración, se encuentra en Estrasburgo (Francia). Cada Estado miembro es responsable de la creación, puesta en marcha y mantenimiento de su propio sistema nacional y su conexión con el sistema central.

Los funcionarios policiales de servicio aquella madrugada en el aeropuerto hicieron lo que se realiza con todos los vuelos procedentes del extranjero e introdujeron el nombre de los pasajeros en el sistema SIS para saber si había algún tipo de prohibición o requisitoria contra alguno de ellos. En breve, estas comprobaciones se realizarán también en los vuelos nacionales.

Los policías dierion la novedad a sus superiores. El Ministerio del Interior informó oficialmente hace días de que tuvo conocimiento de en el avión viajaba Rodríguez cuatro horas antes de su aterrizaje, que debió ser cuando se introdujeron los datos en el SIS.

Las citadas fuentes señalan que, ante esta situación, lo lógico, para evitar conflictos como los que han ocurrido, habría sido comunicar a los pilotos del avión que no podían sobrevolar espacio Schengen y que tenían que buscar aeropuertos alternativos a los de la Comunidad Europea. Incluso, si disponían de combustible, volver al punto de salida. No se hizo.

Una vez que aterrizó el aeroplano (los controladores no fueron, al parecer, informados de quién viajaba en el vuelo, o si se trataba de un viaje VIP) es cuando se suceden los acontecimientos ya conocidos.

Tal y como adelantó LA RAZÓN, un funcionario de Policía accedió al aparato e indicó a Rodríguez que no podía salir al exterior. Y esta situación se mantuvo hasta que llegó al aeropuerto el ministro Ábalos.

En cuanto descendió del Falcon, Rodríguez pisó suelo español, espacio Schengen, por más vueltas que se dé al asunto, según las citadas fuentes. Se pone el siguiente ejemplo: llega un vuelo a Madrid, están todos los fingers ocupados y, como ocurre muchas veces, los pasajeros son recogidos por un autobús para llevarlos a la terminal. En el trayecto, uno de ellos agrede a otro hasta causarle la muerte. ¿Dónde se le juzga? En España, porque ya está en nuestro territorio.

La sala VIP, donde pasaron la noche Rodríguez y acompañantes, es territorio nacional y, por lo tanto, se le debían haber aplicado a la vicepresidenta venezolana la prohibición de entrar en espacio Schengen. No se hizo.

Por lo que respecta a las maletas que traían Rodríguez y su séquito, hasta tres fuentes consultadas por este periódico han indicado que en ningún momento salieron del aeropuerto, Afirmar lo contrario es comprometer la profesionalidad de los agentes de la Guardia Civil y de la Policía de servicio esa noche.

Al haberse saltado el control de entrada (por considerar que era una viajera en tránsito) no se consideró necesario revisar el equipaje. Es lo habitual.