Así se realiza la “virada” en el Juan Sebastián de Elcano

El objetivo de una virada es variar el rumbo del barco, cambiando las velas de una banda a otra pasando la popa por donde viene el viento

Juan Sebastián de Elcano
Juan Sebastián de Elcano

Buenos días una semana más a nuestros queridos lectores. Volvemos a escribir de nuevo desde el majestuoso buque de la Armada Española Juan Sebastián de Elcano, para informaros de los últimos eventos que se han dado abordo. El placer de poder redactar este breve artículo, hoy nos corresponde a los Guardiamarinas Riquelme García, Díez Álvarez y Troya Morales, esperemos que cumpla sus expectativas.

Como mencionamos en la anterior publicación, los intensos vientos de levante en los que nos hemos apoyado durante todo este último tránsito, han hecho que arribemos al mar caribe con varios días de antelación. Pero como a bordo no nos gusta perder el tiempo y sí aprovechar cada minuto para exprimir a este bergantín-goleta, dedicamos las últimas cuatro mañanas de navegación a perfeccionar nuestra técnica marinera a base de realizar viradas con este símbolo flotante de la Historia española, ayudándonos únicamente del viento. Esperamos poder trasmitirles, al menos un ápice de esta singular experiencia.

Lo primero que siente un Guardiamarina antes de realizar la virada, es cierta expectación y por qué no decirlo, también algo de nerviosismo al oír por la megafonía del barco que le reclaman en puente como el siguiente “piloto” para realizar la virada. Posterior a esto, le embriaga saber que la responsabilidad del barco durante la próxima maniobra recae sobre sus hombros. Todos y cada uno de nosotros compartimos el sentimiento común de afrontarlo con la valentía característica de un Oficial de la marina de guerra española, y con cierta humildad también, debido a nuestra poca experiencia en estas lides.

Al llegar al puente de gobierno, lo primero que nos encontramos es la mirada atenta de todos los Oficiales dispuestos a evaluarnos y a enseñarnos, claro está. Tras intercambiar un par de palabras y que nos cuente sus sensaciones con el compañero que ha realizado la anterior virada - que nos informa también de las condiciones meteorológicas – le pedimos permiso al Sr. Comandante para tomar la voz.

Aprovechado la fuerza del viento, el objetivo de una virada es variar el rumbo del barco, cambiando las velas de una banda a otra pasando la popa por donde viene el viento. Y lo más importante sin que esto entrañe riesgo para la dotación, plataforma, y sobre todo que no sufra el aparejo del buque. Para ello, hay que ser muy preciso y esperar al momento correcto para caer a la banda que deseemos.

También fueron mañanas muy productivas para nuestro equipo de Seguridad Interior. Se les podría definir como nuestros bomberos de abordo. Ellos se encargan de luchar contra un posible incendio o inundación que pudiese ocurrir a bordo del buque. Estas mañanas las han dedicado para adiestrarse tanto en la colocación del equipo, tarea que tienen que acometer con cierta celeridad para no perder tiempo que podría ser vital y en la extinción de incendios, concretamente en el pañol de velas.

Los dos últimos días antes de entrar en puerto, como es habitual en este embajador y navegante, los hemos dedicado a preparar a Elcano para que esté en perfecto estado de policía ante las numerosas visitas que se esperan en este puerto caribeño. Las actividades realizadas para ello han estado concentradas en la limpieza de los más mínimos detalles y el aferrado del velamen del buque para mostrar todo su esplendor. De cara a la dotación, se han impartido una serie de conferencias que versaban desde los lugares de interés a visitar en nuestro siguiente puerto, así como las medidas de seguridad que deberíamos de tomar en el mismo.

También se aprovechó el último día de tránsito para arriar las embarcaciones y comprobar el estado exterior del casco por si fuese necesario alguna capa de pintura en ella. Y ya que teníamos que darlas, que mejor que nuestros nadadores de rescate se embarcasen en ellas y aprovechasen para adiestrarse en alta mar. y se empleasen a fondo en un hipotético caso real de tener que rescatar a un náufrago.

Por último, y sin más dilación, le informamos a nuestros queridos lectores que nos hallamos recién atracados, sanos y salvos y con mucha ilusión en Curazao con el firme objetivo de disfrutar al máximo de nuestro primer destino caribeño y dejar una estela de añoranza, como ha sucedido en cada escala que hemos visitado. Este puerto estará marcado por nuestra participación en el Carnaval de Curazao que además celebra su 50 aniversario. Para los más gaditanos de a bordo, el carnaval de la “Tacita de plata” con sus chirigotas y comparsas no tiene parangón, pero al menos intentaremos disfrutar y transmitirles nuestra “española” forma de disfrutar del carnaval.

Muchas gracias por su atención y no dejen de leernos, volveremos con nuevas y muchas noticias del día a día de este singular pedazo de suelo español.