Perpiñán Kilómetro Cero: la “primavera viajera” de Puigdemont

El ex president emprenderá en los próximos meses, amparado en su inmunidad, un intenso periplo por varios países europeos para relanzar sus críticas a la Justicia española

La multitudinaria concentración con la que el independentismo catalán pretende hoy, con Carles Puigdemont a la cabeza, exhibir músculo en Europa en la localidad francesa de Perpiñán, será solo el punto de partida de un intenso periplo que llevará en los próximos meses a viajar por Europa al ex presidente de la Generalitat, pertrechado de su inmunidad como europarlamentario, en su afán por intentar desacreditar a la Justicia española. A la espera de que Bélgica resuelva sobre su posible extradición, Puigdemont tiene previsto asistir a un buen número de actos en el extranjero.

Según fuentes de su entorno, el líder independentista “tiene una agenda superapretada hasta el verano. Se va a recorrer media Europa”. Y es que según esas mismas fuentes en la próxima primavera planea desplazarse a Alemania, donde ya tiene comprometidos tres actos, Holanda, Francia, Italia, Grecia, Irlanda y República Checa, entre otros países.

“Le espera una actividad muy intensa. La agenda está ya a tope, porque tiene que devolver muchas visitas que ha recibido estos dos años en Waterloo”, apuntan. En todos y cada uno de sus desplazamientos por la Unión Europea, Puigdemont intentará mantener viva su cruzada contra la Justicia española. Ahora, esgrimiendo sus problemas judiciales -procesado por rebelión por el Tribunal Supremo, está fugado desde noviembre de 2017- como paradigma de la necesidad de la UE de promover una normativa penal y una regulación electoral comunes a todos sus estados miembros.

El ex president ya apuntó las líneas maestras del discurso que ahora piensa desgranar por Europa en la carta que dirigió a los más de 700 miembros del Parlamento Europeo nada más tomar posesión de su escaño. En la misiva acusaba a la Justicia española de guiarse por una “agenda política” y de adolecer de “reminiscencias franquistas”. Asimismo, denunciaba ser víctima de una “persecución política” y señalaba al Tribunal Supremo por mantener la euroorden contra él y no “asumir las consecuencias del reconocimiento de nuestra inmunidad” (en referencia también a los ex consellers huidos). “España tiene un problema -escribía- y sus problemas son nuestros problemas como ciudadanos europeos”.

El empeño de Puigdemont,es presentar en Europa la actuación judicial contra los líderes del desafío soberanista en “una oportunidad para asumir nuevos desafíos”, entre los que incluye armonizar la legislación electoral y los códigos penales en la UE para evitar “que un estado miembro considere delito lo que ningún otro estado miembro considera como tal”.

Con esa intensa actividad internacional, Puigdemont pretende demostrar, según fuentes próximas al europarlamentario, que “aunque muchos medios lo están presentando como si estuviera aislado, eso no es verdad. No tiene una sola hora libre”. De hecho, el candidato del partido de Macron, La República en Marcha, a la alcaldía de Perpiñán, Romain Grau, se mostró en Twitter “muy feliz” de reencontrarse con él en Perpiñán. Pero en el entorno del ex president desvinculan este apoyo público de una adhesión a la causa independentista. “Son amigos desde hace veinte años e incluso ha estado en Waterloo un par de veces”.

Reencuentro con su madre

La primera parada del ex president será el acto soberanista de Perpiñán organizado por el Consell per la Republica, ANC y Òmnium Cultural, donde ERC y JxCat orillarán sus desavenencias para intentar exportar a Europa una imagen de fuerza y unidad. Se trata de la primera salida de Bélgica de Puigdemont, ya parapetado tras su inmunidad, que no está relacionada con su actividad parlamentaria. La anterior a Estrasburgo, el pasado 13 de enero, tenía como objetivo asistir al primer pleno del año de la Eurocámara.

Además de la convocatoria política, el líder independentista aprovechará su desplazamiento para reencontrarse con su octogenaria madre más de dos años después, a quien “no ha visto desde entonces”, según confirmaron fuentes de su entorno. Sin embargo, las fuentes consultadas descartan que Puigdemont planee desplazarse a la frontera española, situada a poco más de 30 kilómetros, para escenificar un desafío simbólico a la Justicia de nuestro país. “No tiene ninguna intención de hacerlo”, subrayan. La intención del ex president es regresar mañana a Bruselas, presumiblemente en avión. “Son muchos kilómetros para ir en coche”, argumentan.

En el entorno de Puigdemont aseguran que, una vez ya han quedado sin efecto las medidas cautelares impuestas por el juez belga que debe decidir sobre su inmunidad -que le había prohibido salir del país sin su permiso mientras se tramitase el procedimiento de extradición-, ni siquiera ha sido necesario notificar al magistrado su viaje al extranjero. Cuando se desplazó a Estrasburgo en enero para estrenar su condición de eurodiputado, recuerdan, se le pidió permiso por cortesía y el juez les dejó claro que no era necesario.