Tres literas para seis hermanos: así son los días en prisión de los hijos de Ruiz Mateos

Los herederos de Rumasa condenados por estafa pasan su primer año en la cárcel compartiendo tres celdas, jugando a la petanca y aferrados a la religión: van a charlas sobre la Biblia y no faltan a misa los sábados. Sus compañeros de módulo les llaman los “hermanos Dalton”

Los seis hermanos Ruiz Mateos condenados por estafa
Los seis hermanos Ruiz Mateos condenados por estafa

¿Qué familia puede asociarse a elementos tan dispares como unos flanes, un club de fútbol y una famosa «performance» de Superman? ¿Cómo alguien puede convertir la agresión pública a un ministro y su “¡Que te pego, leche!” en un eslogan publicitario de bombones? De alguna manera, la familia Ruiz Mateos forma ya parte del folclore español, aunque desde la polémica expropiación del holding Rumasa por parte del Gobierno de Felipe González en 1983 –cuando contaba con 700 empresas, entre ellas, Loewe o Galerías Preciados–, al ocaso de esta extensísima saga familiar, ha llovido mucho. El matrimonio formado por José María Ruiz Mateos y Teresa Rivero tuvo 13 hijos y 57 nietos aunque parece que han sido los seis varones quienes han heredado los problemas judiciales del patriarca, que se convirtió en un icono de los 90 y supo manejar como nadie el poder de una imagen en los medios de comunicación. Falleció en 2015 a los 84 años de edad acusado de estafa, insolvencia punible y fraude a la hacienda pública. El polémico empresario jerezano no llegó a ver cómo tres años más tarde –once después de que Nueva Rumasa se declarara en concurso de acreedores– sus seis hijos varones entraban en el centro penitenciario de Madrid VI Aranjuez después de ser condenados por estafa en la compra de unos hoteles.

El 3 de octubre de 2019, la Audiencia Provincial de Baleares dictó penas de dos años de cárcel para Zoilo (que se perdió la boda de su hija el año pasado), José María, Álvaro, Alfonso, Pablo y Javier. En concreto, a estos dos últimos les condenó a dos años de cárcel mientras que el resto asumieron bastante contentos la pena de un año y nueve meses, ya que la Fiscalía les pedía seis años de prisión. Además, lograron que el Supremo anulara el delito de alzamiento de bienes y no apreciara la concurrencia de uno de los agravantes de la estafa. Con ésas, los seis hermanos entraron en abril del año pasado en esta cárcel del sur de Madrid. Todos ingresaron en el mismo módulo y ahora comparten tres celdas con dos literas en cada una. Acostumbrados desde pequeños al desahogo económico en casa, es probable que ni siquiera de niños y como familia numerosa que era, tuvieran que compartir lecho. El destino ha querido que ahora, 40 años después, compartan estrecheces y, a buen seguro, más de una confidencia.

Petanca y cursos para dejar de fumar

Fuentes de prisiones aseguran que sus compañeros de módulo, con quien tienen muy buen trato, enseguida les pusieron el (por otra parte, previsible) apodo de «Los hermanos Dalton», en honor a la banda de ladrones estadounidenses que encarnaron unos personajes en los dibujos animados de Lucky Luke. Al parecer, «los Dalton» de Aranjuez destacan por no descuidar jamás su imagen: siempre van muy bien aseados y vestidos con las mejores marcas. Además, también procuran cuidarse por dentro y practican ejercicio de forma regular: musculación, fútbol y petanca. Alguno de ellos también ha querido aprovechar esta catarsis para dejar atrás los malos hábitos y ha decidido dejar el tabaco. Alfonso, en concreto, se apuntó el pasado jueves a un curso para dejar de fumar. Y es que tabaco era una de las cosas que más compran en el economato, según las mismas fuentes.

Charlas sobre la Biblia

Además de dedicar las interminables horas en prisión para hacer deporte, también asisten a clases de Informática y se han aferrado a su fe cristiana para sobrellevar la dura experiencia de privación de libertad. No faltan a una misa (el párroco suele ir los sábados) y hace pocos días asistieron con gran interés a una charla sobre la historia de la Biblia que dio en el módulo sociocultural del la prisión la escritora María Vallejo-Nájera. La mujer es prima de los famosos hermanos Samantha Vallejo-Nájera (de Masterchef) y Nicolás Vallejo-Nájera, alias «Colate», (ex de Paulina Rubio) y es conocida en la comunidad cristiana por su conversión tras una peregrinación a la Virgen de Medjugorje, en las montañas de Bosnia-Herzegovina. Según fuentes cercanas al encuentro, daba la impresión de que los hermanos Ruiz Mateos la conocían y después de la charla se quedaron hablando un rato con ella. Estos ratos y los momentos en los que sus mujeres e hijos (son familias muy numerosas) van a verles, hacen su vida en prisión algo más llevadera.

“Falsa solvencia”

Los empresarios estafados (y después la Fiscalía) denunciaron a los Ruiz Mateos tras detectar irregularidades en la compraventa de los inmuebles. Les acusaron de haber fingido «falsa solvencia» a la hora de comprar los hoteles, hipotecándolos para continuar dando a Nueva Rumasa apariencia de entidad seria. De hecho, la Audiencia consideró que habían abusado del «crédito empresarial y profesional de la familia» aunque, según el tribunal, esos avales eran «totalmente ineficaces e ilusorios». La compra del negocio se materializó a través de Wersdale Trade España, que según la Audiencia balear, es una sociedad pantalla «sin patrimonio ni actividad» con el único fin de dificultar la acción de la Justicia para cualquier reclamación. La empresa, con sede en Belice, era propiedad de Ruiz Mateos padre. Aunque los días en la cárcel no son fáciles, para dos de los hermanos, Javier y Álvaro, no es una experiencia nueva. Antes de esta condena, cumplieron dos años y nueve meses por un delito contra la Hacienda Pública y otro de alzamiento de bienes. Estando los seis en prisión, el pasado mes de octubre, les volvieron a condenar por otro delito de estafa agravada, vinculado esta vez a la adquisición del Hotel Eurocalas de Manacor (Mallorca).

 El empresario jerezano José María Ruiz Mateos, falleció en 2015
El empresario jerezano José María Ruiz Mateos, falleció en 2015

18.000 millones por Rumasa

Los problemas con la Justicia por delitos económicos parecen una seña de identidad de esta familia que sigue peleando por una indemnización del Estado por la expropiación de Rumasa. El 23 de febrero de 1983 el Ministerio de Economía, dirigido por Miguel Boyer expropió el holding, que se fundó en el 61 y llegó a ser el mayor grupo de empresas de España. A pesar de que la Justicia europea se decantó a favor del ya fallecido empresario, lo cierto es que nunca recibió ninguna indemnización. La familia calculó que eran unos 18.000 millones de euros y creyó que «vería» algo cuando el PP llegara al poder, algo que no ocurrió. Fue en 2015, el mismo año que murió el empresario, cuando el Estado liquidó «la abeja» con un beneficio de 160 millones. Sin embargo, la Audiencia Nacional sospecha que los Ruiz Mateos tienen escondido fuera de España un patrimonio de 2.150 millones de euros. Uno de los rumores de la enemistad que enfrenta a los hermanos con las hermanas es porque dicen que ellas sí son conocedoras del lugar donde está el patrimonio oculto de la familia y ellos no.

El desahucio de la matriarca

Precisamente por esa supuesta falta de patrimonio (al menos, de forma oficial), Teresa Rivero, con 86 años, estuvo a punto de ser desahuciada el pasado mes de diciembre. La que fuera mítica presidenta del Rayo Vallecano (propiedad del emporio familiar) ha ido viendo como sus casas de Somosaguas, El Puerto de Santamaría y, la última, de Aravaca han sido embargadas. Se vio a punto de quedarse en la calle. Esta situación de desamparo, según explicó a «El Español», le hizo aferrarse más a Dios y ahora va a misa cada mañana.

El exministro y expresidente de Baleares, Jaume Matas, en el momento de abandonar el módulo de régimen abierto del centro penitenciario de Segovia
El exministro y expresidente de Baleares, Jaume Matas, en el momento de abandonar el módulo de régimen abierto del centro penitenciario de Segovia

Compañeros de Jaume Matas, con el peroné roto por una caída jugando al ping pong

Las horas en prisión pasan muy despacio y Jaume Matas (en la imagen), el expresidente de Baleares, encontró pronto su afición favorita: el ping pong. Matas, condenado a tres años y ocho meses por el «caso Nóos» por prevaricación, fraude y falsedad documental, se lesionó las pasadas Navidades jugando al ping pong. Y no fue una lesión menor. Según fuentes penitenciarias se rompió el peroné, lo que le obligó desde entonces a caminar con ayuda de muletas y a desplazarse en silla de ruedas para los trayectos a la enfermería del centro penitenciario, donde está desde entonces. Matas, según las mismas fuentes, se encuentra bastante «demacrado». Como los hermanos Ruiz Mateos, se trata de un perfil de presos nada problemático y por eso todos comparten módulo en la cárcel de Aranjuez. Todos tienen muy buenas palabras para el ex presidente balear. Es una persona «mediadora», está «muy integrado» y para él es importante que haya buen ambiente en el módulo. De hecho, ayuda mucho a otros internos y les asesora a la hora de hacer recursos e incluso también económicamente. No es la primera vez que el ex mandatario del PP entra en la cárcel. Ya en 2014 cumplió 9 meses y un día en el centro penitenciario de Segovia por tráfico de influencias en el marco de la operación «Palma Arena». En esa prisión trascendió que tenía como compañero de ping pong al ex auditor de Gowex, José Antonio Díaz Villanueva, en prisión preventiva por la quiebra de esta compañía. A su condena por el caso Urdangarín, Matas sumó desde el pasado verano otros 10 meses más de cárcel tras haber sido condenado por fraude, tráfico de influencias y prevaricación en el proceso de adjudicación de las obras del nuevo hospital de referencia de Baleares, en el marco del llamado caso «Son Espases».