España

Madres marroquíes abandonan a sus hijos en Melilla para que España se ocupe de ellos

Cuarta detención en 10 días de un progenitor por abandono de menores

Cada día es más frecuente, tal y como publicó LA RAZÓN el pasado domingo. Padres de menores marroquíes pasan la frontera con sus hijos y los abandonan en Melilla con instrucciones de que se dirijan a centros asistenciales con el fin de que queden alojados en los mismos.

Aducen que no tienen medios para mantenerlos y los abandonan en tierra española para que nuestro país se haga cargo de su alimentación, educación, vestido, etcétera, hasta que tengan la mayoría de edad. Eso si es antes no logran colarse en alguno de los barcos que viajan a la península.

Hoy mismo, según una nota de la Policía Municipal que recoge la prensa local, los agentes han practicado una cuarta detención en el plazo de 10 días por abandono de menores.

La arrestada es una mujer de 33 años de nacionalidad marroquí, madre de un adolescente de 15 años que dijo a dos agentes que sus padres habían fallecido.

Los hechos han ocurrido esta mañana, a las 10.15 horas, en la calle Músico Granados, cuando agentes del Grupo de Motoristas fueron requeridos por un menor en las inmediaciones de las Dependencias del Grupo de Menores (Grume).

El menor manifestó a los agentes que se encontraba en estado de desamparo y que solicitaba ser acogido por la Ciudad Autónoma, y cuando éstos le pidieron su documentación personal, éste les dijo que no la tenía y que sus padres habían fallecido.

Por ello, los agentes pidieron al menor que esperara en la puerta de las oficinas a que regresaran los agentes del GRUME para que tramitaran su ingreso en el centro de acogida, habida cuenta que no se encontraban allí en esos instantes.

Sin embargo, cuando los agentes reanudaron su marcha para atender otro servicio, observaron cómo el menor se marchaba del lugar, cruzando la calle, y se dirigía a dos mujeres, con las que entabló conversación.

Por ello, los agentes se dirigieron a la zona donde se encontraban el menor y las dos mujeres, las cuales dijeron que no tenían nada que ver con el chico, si bien la Policía Local les requirió la documentación y observó que, además de los pasaportes de ambas, una de ellas tenía otro en el bolso, del que dijo que era de un hijo suyo.

Ante la insistencia de los agentes, la mujer se lo mostró, comprobando que se trataba del pasaporte del menor que minutos antes se había manifestado en desamparo y afirmaba que sus padres habían fallecido.

Finalmente, la mujer admitió ser la madre y que no podía mantenerlo, por lo que su intención era dejarlo al cuidado de la Ciudad Autónoma, razón por lo que la Policía Local detuvo a la mujer por considerarla como presunta autora de un delito de incumplimiento de los deberes familiares.

La mujer fue trasladada a la Jefatura Superior de Policía, donde quedó ingresada en los calabozos hasta su puesta a disposición judicial. El menor fue trasladado hasta el Centro de Menores “La Purísima”, donde quedó ingresado a disposición de la Fiscalía de Menores.