La Audiencia cierra la última pieza de “Gürtel” tras once años de investigación

De la Mata propone juzgar a 21 personas por delitos fiscales y blanqueo, entre ellos Francisco Correa, que se habría embolsado al menos 30,9 millones en comisiones

Más de once años después de que el juez de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón empezara a investigar la “trama Gürtel”, el magistrado José de la Mata ha cerrado la instrucción de la última pieza de esta macrocausa de corrupción vinculada al PP, acordando el procesamiento de 21 personas -entre ellas el líder de la red, Francisco Correa, quien habría percibido según el juez al menos 30,9 millones en comisiones ilegales- y de 19 sociedades como responsables civiles subsidiarias por delitos fiscales, blanqueo y y falsedad en documento mercantil. Esos fondos nunca fueron declarados por Correa, quien de hecho no presentó ninguna declaración tributarla al menos desde 1999. Con esta estrategia opaca a la Agencia Tributaria, Correa habría conseguido entre 2000 y 2007 “un ahorro fiscal Ilícito” que asciende a 24,8 millones en el Impuesto sobre la Renta de las Personas Físicas (IRPF) y en el de Patrimonio.

El instructor concluye así la última pieza de la investigación -cinco de las nueve del procedimiento ya se han juzgado-, en una resolución en la que, además, ha acordado el sobreseimiento respecto a 28 imputados en los que, según el juez, no concurren indicios delictivos suficientes. Entre ellos, Álvaro Pérez “el Bigotes”, el responsable de la trama en Valencia, y el ex diputado del PP Jesús Merino. Respecto al primero, el instructor considera que que los hechos que se les atribuían han sido ya investigados en otras piezas separadas del procedimiento.

Junto a Correa, el actual titular del Juzgado de Instrucción número 5 de la Audiencia Nacional propone juzgar, entre otros, a los asesores fiscales de su entramado empresarial Ramón Blanco Balín y Luis de Miguel y a varios empresarios y testaferros que habrían participado en la ocultación a Hacienda de los fondos ilícitos que obtuvo la red corrupta.

A partir de ahora, las acusaciones disponen de veinte días para pedir la apertura de juicio oral o, en su caso, el sobreseimiento de la causa.

El magistrado explica en su auto que la organización empresarial liderada por Correa -a quien la Audiencia juzga desde hoy por la supuesta contratación irregular de una empresa de “Gürtel” para la cobertura audiovisual de la visita del Papa Benedicto XVI a Valencia en 2006- se dedicó, desde finales de 1999 hasta 2009, a la organización de eventos entre los que se encontraban gran parte de los que realizaba para el PP, “primero en Madrid y posteriormente en Valencia, incluyendo diversas campañas electorales”.

De la Mata detalla la estrategia que habrían seguido tanto Correa como su “número dos”, Pablo Crespo, ex secretario de Organización del PP gallego, para ocultar y blanquear los ingresos procedentes de sus actividades supuestamente ilícitas. La finalidad del entramado, dice el juez, era “enriquecerse ilícitamente de forma sistemática, con cargo a fondos públicos, mediante de la obtención de contratos públicos tanto a través de sus empresas como de empresas de terceros, previo pago de la correspondiente comisión”.

Soborno a cargos públicos

Para ello, continúa el relato del juez, crearon entramados societarios para conseguir contratos, “sobornando a autoridades y funcionarios públicos, con quienes se concertaron para vulnerar la normativa administrativa en materia de contratación pública, emitieron facturas falsas para opacar los fondos obtenidos, ocultaron a la Hacienda Pública esos ingresos ilícitos y los blanquearon para tratar de retornar a la vida mercantil lícita”, sirviéndose de sociedades de la red corrupta.

Con ese propósito, explica el instructor, los asesores fiscales habrían diseñado un plan para ocultar en cuentas en el extranjero los fondos obtenidos mediante el cobro de facturas falsas, “unos documentos de origen fraudulento que reflejan unas intervenciones que no han tenido lugar y unos servicios que no se han prestado”, y comisiones indebidas no declaradas a Hacienda.

De la Mata considera acreditado que “las cantidades multimillonarias” que obtuvo Correa las percibió “ocultándolas a través de una compleja estructura societaria y financiera, justamente para conseguir defraudar a Hacienda simulando la inexistencia de ingresos”.

En la operativa de blanqueo, el magistrado de la Audiencia subraya la utilización por parte de la “trama Gürtel” de una compleja estructura de sociedades interpuestas, movimientos internacionales de dinero, así como de canales de blanqueo empleados mediante transferencias internacionales, participación de no residentes en propiedad de sociedades nacionales, inversiones directas en el exterior, préstamos concedidos a no residentes, financiación concedida a filiales residentes, mezcla de dinero lícito e ilícito, inversiones en el sector inmobiliario y uso masivo de efectivo como medio de pago.