Correa saca pecho: “Mi declaración de 14 horas supuso un cambio de Gobierno”

“Si esto es una organización criminal que baje Dios y lo vea”, asegura al tribunal el líder de “Gürtel”, que se compara con el conde de Montecristo

Recuperado de sus dolencias por una hernia inguinal -que obligaron ayer al tribunal a suspender el juicio-, Francisco Correa se ha vanagloriado de haber propiciado la llegada de Pedro Sánchez a la Presidencia del Gobierno. “Yo estuve aquí declarando 14 horas y mi declaración supuso un cambio de gobierno y en la historia de este país -ha sacado pecho defendiendo la veracidad de su testimonio-, se creó una moción de censura al señor Rajoy, pero dije la verdad”.

En el juicio por las supuestas irregularidades en la adjudicación de la cobertura audiovisual de la visita del Papa a Valencia en 2006, Correa ha negado además que la trama Gürtel sea una organización criminal. “Si esto es una organización criminal que baje Dios y lo vea”, ha asegurado al comienzo de su declaración.

Antes, y preguntado por el presidente de la Sala, José Antonio Mora, ha tranquilizado al tribunal sobre su estado de salud. “Me han hinchado a calmantes”, ha explicado tras recordar que estuvieron “a punto” de intervenirle quirúrgicamente e incidir en que la situación ahora mismo en los hospitales no es la mejor para afrontar una operación.

“No tengo nada que ocultar. Si creo que ya voy por 180 años de condena, no vengo a exculparme de nada. Si me da igual...”, ha dicho el líder de la trama -para quien la Fiscalía pide 38 años de prisión- para intentar apuntalar su testimonio.

Tras alinearse con las críticas de Donald Trump a los medios de comunicación, y ajeno aún a los hechos objeto de juicio, Correa ha seguido enarbolando su inocencia. “Lo que se ha dicho aquí de esta historia no es verdad. La mitad es mentira. Ojalá exista alguien que ponga dique a todo esto”. Y a continuación, antes de ser reconducido por el presidente del tribunal, ha lanzado un brindis al sol: “Estaría dispuesto a pasar cien años de cárcel, como el conde de Montecristo, para que se repitieran los juicios con un tribunal imparcial”.

Correa ha ratificado que “Gürtel” dejó de trabajar con el PP nacional al llegar a la presidencia Mariano Rajoy, “que no tenía ninguna buena relación con Pablo Crespo” (el “número dos” de la trama). Según él, porque Rajoy no perdonó a Crespo que, cuando este era secretario de Organización del PP gallego, le sentara “en el gallinero” en una convención de los populares. Entonces, ha añadido, se trasladaron a iniciativa del entonces presidente de la Generalitat Francisco Camps.

Pero ha negado que el PP valenciano beneficiara a sus empresas en las adjudicaciones. “No tuvimos trabajo de la Generalitat salvo Fitur. Tuvimos siete contratos. Y menos mal que nos dieron lo del Papa...”. “No conozco a Cotino -ha dicho en relación al ex presidente de las Cortes Valencianas, a quien la Fiscalía considera el muñidor de la adjudicación bajo sospecha-, no conozco a Paco Camps”. “No tuvimos trabajo, Si estuvimos a punto de cerrar. ¿Cómo vamos a montar allí una organización criminal si no teníamos dinero?”, se ha preguntado irónico.

“¿Es que solo delinquimos con el Partido Popular?”

Respecto a los hechos por los que se sienta en el banquillo, el acusado ha negado que repartiera una comisión de medio millón de euros al entonces presidente de la Radiotelevisión Valenciana (RTVV) Pedro García Gimeno a cambio de adjudicar a Teconsa, una empresa pantalla de “Gürtel”, la instalación de pantallas gigantes y megafonía para la visita del Papa. “Este señor no ha dado este negocio a cambio de recibir dinero. Otra cosa es que Paco Correa decidiera después tener una atención con Pedro Gimeno”.

Correa se ha mostrado soliviantado por el hecho de que otros de los supuestos “clientes” de sus empresas, entre los que citó al Banco Santander, Repsol, Fitur y Mediapro, no se hayan sentado en el banquillo. “¿Pero estamos locos, pero es que solo delinquimos con el Partido Popular? No se dan cuenta de que esto solo tiene un calado político, esto es un dislate, es una barbaridad”. El presidente, finalmente y cuando el acusado amagaba con referirse a las supuestas cuentas del Rey emérito en Suiza, ha intentado reconducir su testimonio : “Yo solo puedo resolver aquí sobre la visita del Papa, ¿me entiende verdad?”.

Pero Correa ha vuelto a la carga al final de sus más de dos horas de declaración, cuando ha explicado que le presentaron a Arturo Fasana, el contable de la “Gürtel” en Suiza, “un señor que lleva cuentas de grandes fortunas en España” y que fue él quien le abrió una cuenta en el Credit Suisse y le dijese que “no hiciese preguntas”. “Me dijeron que pasaría por una cuenta, Soleado, en la que están grandes fortunas de este país, gente muy importante a la que vemos todos los días en televisión, incluida la del Rey de España” , ha asegurado. “Ahora veo que a Fasana lo exculpan y no entiendo por qué no lo detienen como hicieron conmigo para que dé los nombres de todas esas grandes fortunas. Tienen la misma cuenta que yo y el doble de dinero y están en libertad y yo en la cárcel”, ha denunciado quejándose de que "la Justicia no es igual para todo el mundo”.