Se acabó la “manga ancha”: 31.000 multas por incumplir el estado de alarma

Las Fuerzas de Seguridad pasan de cierta flexibilidad a la tolerancia cero con los infractores

Se acabó la manga ancha policial con quienes se salten el confinamiento domiciliario. La razón: el aumento de las detenciones y sanciones por no respetar la limitación de movimientos impuesta por el estado de alarma, que se han disparado en los últimos días. A partir de ahora, las Fuerzas de Seguridad del Estado aplicarán tolerancia cero ante los incumplimientos flagrantes y reiterados, aunque seguirán estudiando “caso por caso” para actuar siempre con “proporcionalidad y sentido común”. El ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, cifró ayer en 31.000 las multas impuestas hasta la fecha.

Fuentes policiales han explicado a LA RAZÓN que tanto la Guardia Civil como la Policía Nacional, además de las policías autonómicas y locales, han recibido instrucciones con la recomendación de solicitar a las personas que no estén confinadas en sus domicilios cualquier tipo de justificante que respalde documentalmente el motivo de su presencia en la calle. Valdría desde el ticket del supermercado a una receta farmacéutica, pasando por un certificado médico, un justificante bancario o un salvoconducto empresarial para los que acudan al trabajo. Sin embargo, carecer de alguno de estos documentos no conlleva automáticamente una sanción, añaden las citadas fuentes.

Los primeros días de vigencia del estado de alarma, decretado por el Gobierno el pasado fin de semana, se saldaron con unos pocos centenares de multas en toda España y muchas más identificaciones y advertencias verbales por parte de las Fuerzas de Seguridad del Estado a los ciudadanos que hacían caso omiso del confinamiento domiciliario y salían a la calle. Idéntica recomendación recibían los propietarios de establecimientos que incumplían la orden de cierre de sus locales, sobre todo bares y pequeños comercios.

Según las fuentes consultadas, Guardia Civil, Policía Nacional y policías autonómicas y locales habían aplicado hasta ahora un protocolo de mano izquierda con las personas que se saltaban el confinamiento domiciliario para salir a correr, montar en bicicleta, bañarse o tomar el sol en la playa (especialmente el pasado domingo, por las elevadas temperaturas en todo el país), llevar a los niños a un parque o, simplemente, pasear. Los agentes, en general, optaban por hacer cientos de advertencias pero imponían pocas denuncias, a no ser, como ha ocurrido en algunos casos, que aquéllos recibieran como respuesta un insulto o un intento de agresión.

Ahora, las Fuerzas de Seguridad han recibido la orden expresa, añaden las citadas fuentes, de sancionar con multas de entre 300 y 1.000 euros a todos los conductores que sean sorprendidos cuando vayan acompañados en su vehículo por uno o más pasajeros. No obstante, los agentes tienen la potestad de evaluar uno a uno los casos especialmente singulares, como podría ser el traslado a un centro sanitario de un discapacitado o una persona de avanzada edad.

Estos cambios en los protocolos policiales son la respuesta a una cierta ‘relajación’ en el cumplimiento de las normas contenidas en el estado de alarma por parte de un número cada vez mayor de ciudadanos, tendencia que se va agudizando con el paso de los días y la acumulación de tensión y cansancio por la obligada cuarentena, en opinión de las mencionadas fuentes. Este pasado jueves, festividad de San José en algunas comunidades autónomas, Madrid capital batió su récord de multas en un solo día, casi un millar, la mayoría de ellas por desobedecer a los agentes y negarse a regresar a sus domicilios.

En una rueda de prensa celebrada a última hora de la tarde de ayer en el palacio de La Moncloa, Grande-Marlaska reconoció que las Fuerzas de Seguridad han impuesto hasta el momento 31.000 actas de denuncia contra otros tantos ciudadanos, la inmensa mayoría de ellas por incumplir el confinamiento domiciliario y transitar por la vía pública, “poniendo en riesgo la salud de todos, que es la razón última” del decreto de alarma, añadió el ministro del Interior.

En el País Vasco, una de las comunidades en las que el jueves 19 fue festivo, también se alcanzó el millar de sanciones (y 18 detenciones), gran parte de ellas porque no pocos ciudadanos aprovecharon el puente para trasladarse a sus segundas residencias o a comunidades autónomas vecinas. En Cataluña, los Mossos d'Esquadra han realizado hasta la fecha alrededor de 4.000 identificaciones e impuesto más de 2.500 denuncias sólo en Barcelona capital, donde además se han registrado numerosos incidentes en el espacio público por riñas de convivencia entre vecinos.

En Navarra, la policía foral volvió a insistir ayer en las reiteradas muestras de picaresca relacionadas con la utilización de perros para violentar el confinamiento domiciliario, que incluyen el alquiler de estos animales de compañía para salir a la calle. En su cuenta de Twitter, la policía foral advertía: “Comprobamos la titularidad del perro mediante la lectura de microchip. Hay que evitar la picaresca en los paseos”. Por su parte, la policía local de Pamplona alertaba, en la misma red social, de que “estar demasiado lejos de su domicilio [con el perro] o llevar media mañana paseándolo, son motivos de sanción”.