Así desinfecta la UME todos los rincones de España

Utilizan diferentes procedimientos según la zona en la que vayan a actuar

Han sido la “punta de lanza” de la Operación “Balmis”. Los efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME) fueron los primeros militares en desplegarse en varias ciudades de España para tratar de frenar la propagación del coronavirus. Desde que el domingo 15 comenzaran a actuar no han cesado en su misión de desinfectar todo tipo de espacios, desde aeropuertos o estaciones a edificios de la administración o residencias de ancianos. Hasta un pueblo entero con un invento que han desarrollado para esta “guerra”: un cañón de nieve modificado para pulverizar desinfectante de forma más efectiva.

Una batalla, explica la UME, en la que todos sus efectivos adoptan desde el primer momento las medidas de autoprotección necesarias, que comienzan con la colocación del equipo de protección individual (EPI). Dicho equipo se compone de más o menos elementos de protección, dependiendo del área a desinfectar. Porque, según confirman, “no es lo mismo realizar tareas de desinfección en un espacio público al aire libre como parques, viales o zonas comunes, que en vehículos de transporte de mercancías y viajeros, o en instalaciones sanitarias e instalaciones con casos confirmados”.

Para cada uno de los lugares en los que actúan sus efectivos (que han cambiado su tradicional uniforme negro por los monos de protección blancos) hay diferentes procedimientos:

Espacios públicos, parques, viales y zonas comunes

Los militares están utilizando para la desinfección principalmente las mochilas difusoras con hipoclorito al 0,5% el cual distribuyen de manera homogénea por todo el área a desinfectar. Se centran especialmente en las zonas donde puede haber más contacto, como son bancos, barandillas, accesos a edificios, puntos de reunión o aglomeración de gente. Si lo estiman oportuno, también utilizan las autobombas llenas de solución de hipoclorito al 0,45% para realizar líneas de 25 mm en grandes áreas, como por ejemplo los parkings de los hospitales.

Vehículos de mercancías y viajeros

Al ser en interior y un posible sitio de aglomeraciones de gente, los militares utilizan el EPI completo (mono, mascarilla, guantes de nitrilo y gafas antisalpicaduras). En estos lugares emplean el hipoclorito al 0,5 utilizando pulverizadores de mano y con papel secante. Igualmente hacen hincapié en la desinfección de los puntos calientes dentro del autobús, tales como, barras de sujeción, asientos y pulsadores de llamada. Inicialmente realizan la desinfección a mano y en caso de haber casos confirmados, el Grupo de Apoyo e Intervención en Emergencias Tecnológicas y Medioambientales (GIETMA) emplea nebulizadores para su desinfección.

Centros sanitarios e instalaciones con casos confirmados

Siempre ataviados con su EPI, utilizan el equipo con medios portátiles de desinfección tipo mochila o aerosol, con el cual están realizando la limpieza y desinfección de superficies y mobiliario, haciendo hincapié en las superficies que se tocan con frecuencia como pomos, interruptores, reposabrazos, baños e inodoros. Durante la desinfección las ventanas se mantienen cerradas permaneciendo así el tiempo necesario de actuación del producto. Durante ese periodo, se prohíbe el paso al personal y tras esto abren las ventanas para lograr una correcta ventilación. Una vez finalizada la limpieza y desinfección, los militares se lavan adecuadamente las manos con agua y jabón y desechan los residuos en una bolsa cerrada.