Opinión

La opinión de Francisco Marhuenda: “El socialista fiel”

Tezanos ha conseguido conducir al CIS a unos niveles de desprestigio jamás alcanzados desde su nacimiento

Hay que reconocer que Tezanos es un socialista modélico. Es el prototipo del fiel socialista. Sánchez debería instaurar una condecoración, como hacen en las grandes democracias como sucede en la Cuba castrista, para premiar tamaña fidelidad. Ha conseguido conducir al CIS a unos niveles de desprestigio jamás alcanzados desde su nacimiento y ahora es, sin lugar a duda, una auténtica agencia de propaganda del PSOE. Con total desfachatez y sin ningún rubor nos bombardea mes tras mes con unos barómetros que resultan esperpénticos en ese inútil apartado de la estimación de voto. La muestra se realizó entre el 1 y 13 de marzo y los resultados se dan a conocer el día 25. La velocidad de elaboración es, simplemente, vertiginosa. Es más, le felicito porque no espere al mes siguiente y la burocracia del Centro de Investigaciones Socialistas lo haga en solo doce días. Me imagino que tienen que consultarlo antes con La Moncloa y la sede del PSOE para afinar.

Tezanos es catedrático de Sociología y puedo confirmar que tuvo muy buenos maestros. Lo esperpéntico es que se pueda pasar de la ejecutiva del PSOE a la presidencia del CIS con el único objetivo de convertirlo en un instrumento útil al Gobierno y no a la sociedad española. A Tezanos le importa un pepino lo que pueda decir este modesto columnista, ser objeto de burla en las redes sociales y que sólo le haga caso la izquierda mediática, porque tiene claro que sólo tiene que complacer al inquilino de La Moncloa.

El error es pensar que la utilidad de Tezanos es ofrecerle periódicamente un homenaje, porque lo fundamental son las tripas de las encuestas, el conocerlas con antelación y diseñar una estrategia en base a ello. La estimación de voto le sirve para orientar y animar a los sufridos votantes de izquierda. El centro derecha acostumbra a ser muy tonto, porque cuando gobierna busca la pulcritud y que no les acusen de sectarios, aunque siempre les acaban machacando con ello, mientras que los dirigentes del PSOE saben ejercer muy bien el poder. Sin complejos y sin perdón. El socialismo siempre emprende una lucha sin cuartel contra su derecha y contra su izquierda.