La fase de «desescalado»: 5,5 millones de test rápidos y pruebas PCR

Las medidas implantadas por Sanidad en el estado de emergencia se irán relajando progresivamente y los test masivos cobrarán especial relevancia

Sanitarios preparan la carpa de tests rápidos para detectar el Covid-19 en un centro sanitario de MenorcaDavid Arquimbau SintesEFE

Una vez que, todo parece apuntar, que las cifras de la evolución de la epidemia comienzan a ofrecer un leve respiro en España, el plan del Ministerio de Sanidad es abordar la «fase de desescalado», donde las medidas implantadas en el estado de emergencia se irán relajando progresivamente y los test masivos cobrarán especial relevancia, para detectar de forma precoz no solo los casos graves, sino también los leves.

Este es el escenario que dibujó ayer el ministro de Sanidad, Salvador Illa, en rueda de prensa desde Moncloa. «Nos enfrentamos a la mayor emergencia sanitaria en cien años», señaló, por lo que «debemos abordar la segunda etapa, que consiste en doblegar el pico y empezar la transición, que es la fase de desescalado».

Hasta ahora la estrategia del Gobierno ha pasado por centrarse en los casos más graves tanto en los hospitales como dentro del personal sanitario y esencial, pero, en la siguiente fase, «que será larga», según pronosticó ayer María José Sierra, del centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias se dará luz verde a dos estrategias; la «detención precoz de los casos infectados con el fin de aislarlos y evitar la circulación del virus» y, por otro lado, en la realización de test masivos rápidos, fundamentales para conocer como circula el virus y qué pacientes han pasado ya la enfermedad y cuantos han desarrollado la inmunidad. Dentro de la primera estrategia, se emplearán «test rápidos, pero sobre todo PCR», según Sierra. Así se detectará «precozmente a las personas infectadas por el nuevo coronavirus».

Este domingo, el Gobierno comenzó a repartir entre las comunidades autónomas 1,02 millones de test rápidos, de los cuales el 50 por ciento irán destinados a la Comunidad de Madrid, Cataluña y Andalucía. Además, y según anunció el ministro de Sanidad, Salvador Illa, estas herramientas tienen que ser utilizadas como complemento a las pruebas PCR.

Según anunció a lo largo de esta semana van a llegar otro millón de estos test, dentro del acuerdo con proveedores chinos para la compra de un total de 5,5 millones. «Vamos a hacer test de forma masiva tanto como sea posible», dijo el ministro este domingo, al tiempo que recordó que si los test rápidos dan negativo se tienen que hacer pruebas PCR para verificar que no existe infección.

En cuanto a la escasez de mascarillas, y dada la elevadísima demanda provocada por la pandemia, el ministro de Sanidad confirmó que el Gobierno ha cerrado un contrato de compra de 60 millones de mascarillas, y «habrá una producción de 2,5 millones a la semana a partir de mediados de abril».

El acuerdo se enmarcaría dentro de las operaciones que el Ejecutivo ha realizado en las últimas tres semanas, y que incluyen compras de material sanitario, como test de diagnóstico, equipos de protección y respiradores por un valor de 845 millones. En equipos de ventilación mecánica invasiva, Illa destacó que se ha reforzado la capacidad de producción, aumentando de diez a cien las unidades diarias y también se ha cerrado un contrato de suministro de 5.000 unidades para ser distribuidas en dos meses.