Detenido en Almería uno de los raperos británicos que se hizo terrorista de Daesh

De origen egipcio, su padre fue miembro de Al Qaeda y participó en atentados contra embajadas de Estados Unidos en África

Thumbnail

Agentes de la Policía Nacional han desarrollado una operación antiterrorista que ha culminado con la detención en Almería de uno de los Foreign Terrorist Fighters-FTF de Daesh más buscados de Europa. Se trata, Según han informado a LA RAZÓN fuentes antiterroristas, de un individuo, de nacionalidad egipcia y británica, Abdel-Majed Abdel Bary, que resultó ser muy peligroso en su momento, al incorporarse a Daesh, pero que fue uno de los primeros yihadistas británicos en desilusionarse cuando comprobó lo que realmente era el Isis. De hecho, en 2015, se encontraba ya en Turquía y se cree que entró recientemente en España, en una patera, con la intención de volver a Inglaterra en cuanto pudiera. La crisis del coronavirus se lo ha impedido. En el momento de su detención, estaba acompañado de dos individuos, cuya identidad no ha trascendido.

La investigación ha sido desarrollada por agentes de la Comisaría General de Información, en colaboración con la Comisaría Provincial de Almería, y ha contado con la colaboración del Centro Nacional de Inteligencia (CNI).

Se trabajaba sobre la posibilidad de que este FTF tuviese la intención de retornar a Europa a través de nuestro territorio. Fueron activadas diversas líneas de investigación para averiguar su posible llegada clandestina a España y localizar el lugar escogido para ocultarse. Tras una compleja investigación, se logró determinar las circunstancias de su llegada a las costas almerienses, así como sus movimientos posteriores; finalmente, se consiguió su localización y detención.

Los arrestados adoptaban férreas medidas de seguridad, tanto en su viaje desde el norte de África hacia nuestro territorio como en los movimientos que realizaron en Almería. Ya en España, adaptaron sus comportamientos a la situación del Estado de Alarma como consecuencia de la pandemia del Covid-19; realizaban escasas salidas, por separado, y siempre con mascarillas para evitar ser detectados.

La operación desarrollada se enmarca en la estrategia de la Policía Nacional dirigida a la detección y neutralización del posible retorno a nuestro país de terroristas procedentes de zonas de conflicto. Y bajo la supervisión del Juzgado Central de Instrucción número 3 y la coordinación de la Fiscalía de la Audiencia Nacional.

“Alta peligrosidad”

Fuentes de la Policía, a través de una nota, señalan que el FTF detenido es uno de los terroristas más buscados en Europa, tanto por su trayectoria criminal en las filas de Daesh como por su alta peligrosidad. Llevaba varios años en la zona de conflicto sirio-iraquí y presenta tanto unos rasgos de personalidad muy peculiares como un perfil criminal extremadamente violento, que llamaron la atención de los servicios policiales y de inteligencia europeos. Parte de su trayectoria en el Daesh ha quedado evidenciada en diversos medios audiovisuales y de prensa escrita, que han publicado diferentes aspectos de su actividad dentro de la organización terrorista, mostrando imágenes, algunas de extrema crudeza, sobre sus crímenes.

Abdel-Majed Abdel Bary, según las fuentes antiterroristas consultadas por este periódico, es hijo de un terrorista egipcio de Al Qaeda, Abdel Abdul Bary, que fue extraditado en 2012 a Estados Unidos, donde fue juzgado por los bombardeos de las embajadas estadounidenses en Kenia y Tanzania, con un balance de más de 200 personas asesinadas. Fue condenado en Nueva York y sentenciado en 2015 a una pena de prisión de 25 años.

Imagen que muestra al periodista James Foley asesinado por el EI
Imagen que muestra al periodista James Foley asesinado por el EI

Abdel Bary, según la agencia AP, creció en Londres para convertirse en un rapero conocido como “Lyricist Jinn” y “L Jinny”. Los vídeos musicales que aún están disponibles en línea lo muestran haciendo raps con referencias al uso de drogas, la violencia y la experiencia de su familia como solicitantes de asilo en Gran Bretaña. En una publicación de 2013 que todavía se puede ver en lo que parecía ser su cuenta de Facebook, el joven Abdul Bary dejó un mensaje para sus fanáticos: “He dejado todo por el bien de Alá”, escribió. Un año después, en agosto de 2014, se publicó en Twitter una foto de él con la cabeza cortada de un hombre.

Los investigadores británicos inicialmente sospecharon que Abdel Bary eran "Jihadi John'', el militante del Estado Islámico que habló con acento británico en el vídeo que muestra la ejecución del periodista estadounidense James Foley, una de las primeras víctimas extranjeras del Estado Islámico, que fue decapitado. El verdadero "Jihadi John'' resultó ser Mohammed Emwazi, quien también creció en Londres.