“MiT brennender Sorge”

Iglesias de Madrid entregan comida a quien lo necesite
Personas con mascarilla esperan sentados en los bancos de la Iglesia San Ramón Nonato ubicada en Puente de Vallecas FOTO: Ricardo Rubio Europa Press

En 1937, Pio XI promulgó la encíclica así denominada -«Con viva preocupación»-, ante las crecientes medidas del III Reich que violaban el Concordato con la Santa Sede. Es evidente que en España no estamos bajo un régimen nazi, pero es nuestro deber alzar la voz ante las impunes violaciones de templos que se producen. En Francia, el arzobispo de París, tras la interrupción por la Policía, portando armas, de una Misa a la que asistían escasos fieles, «so pretexto de luchar contra el virus», ha afirmado que «hay que acabar con estas payasadas». En Italia, el Card. Presidente de la CEI ha dicho que «mirar la Misa no es celebrarla. Misas sin pueblo, pueblo sin Misa», afirmando «la necesidad, en conciencia, de retomar la celebración de los sacramentos, siguiendo las prevenciones necesarias».

Volviendo a España, resulta particularmente doloroso que incluso la misma jerarquía y el clero, hayan ido más allá del propio RDLey regulador del estado de alarma, cerrando en muchos lugares los templos, y dejando al «pueblo sin Misa», salvo ejemplares excepciones. Es también lamentable que partidos que gozan del voto de muchos católicos ni tan siquiera lo denuncien en sesiones de control parlamentario. Los católicos tienen el derecho fundamental de ejercer la libertad religiosa, y de que la Iglesia les administre los sacramentos. Todo ello, cuando menos, en similares condiciones de seguridad sanitaria que los supermercados.