“Injusticia, humillación y abandono”: el impacto psicológico de los homenajes a etarras en las víctimas

La AVT remite a la Audiencia Nacional un informe sobre las consecuencias de esos actos de exaltación e insiste en la “necesidad de no permitir” enaltecimientos a terroristas

La Asociación de Víctimas del Terrorismo (AVT) denuncia que los homenajes a etarras causan un “impacto psicológico negativo” en las víctimas del terrorismo que se traduce en sentimientos de “enfado, injusticia y humillación” en una intensidad “muy elevada”. Es una de las conclusiones que la asociación de víctimas incluye en el informe por escrito que ha remitido a la Audiencia Nacional, que investiga un centenar de actos de recibimiento (“ongi etorri”)y homenaje público a miembros de ETA.

En ese documento, la AVT mantiene que las víctimas les han trasladado que experimentan igualmente “un sentimiento de abandono muy elevado ante este tipo de actos”, sobre todo las que residen en el País Vasco o han vivido en la comunidad autónoma durante años, que se dirige principalmente “contra las administraciones públicas por la falta de apoyo que perciben”.

Del mismo modo, añade la asociación que preside Maite Araluce en un comunicado, estos reconocimientos públicos a los terroristas “influyen negativamente en la vida diaria e interfieren en la recuperación psicológica de las víctimas”.

Desde la AVT insisten a la Audiencia Nacional en la "necesidad de no permitir la celebración de este tipo de actos de enaltecimiento de la violencia terrorista, dando cumplimiento así con el artículo 61 sobre la defensa del honor y el apoyo a las víctimas del terrorismo señalado en la Ley de Reconocimiento y Protección Integral a las Víctimas del Terrorismo de septiembre de 2011".

El pasado marzo, el juez Manuel García-Castellón, que investiga casi un centenar de actos de ese tipo en el País Vasco y Navarra impulsados por la iniciativa «Kalera Kalera», solicitó un informe a la AVT sobre las consecuencias psicológicas de esos actos en las víctimas. En ese procedimiento, en el que también está personada como acusación Dignidad y Justicia, están imputadas una docena de personas, entre ellas el histórico ex dirigente de ETA José Antonio López Ruiz, «Kubati».

95 homenajes a etarras

El Departamento Psicosocial de la AVT se encargó de elaborar el documento partiendo de la base de que, si bien ETA ha asesinado a lo largo de su historia a 853 personas, "las secuelas psicológicas de estos hechos se extienden no sólo a los familiares de los asesinados, sino también a los heridos y a los familiares de las personas heridas o fallecidas".

En una primera fase, ese estudio experimental -explica la AVT- determinó que solo en los últimos años se han cometido al menos 95 actos de recibimiento y homenaje a más de 90 etarras, de los cuales 15 habían cometido atentados con delitos de sangre. En total, han sido condenados por 24 atentados con 32 víctimas mortales y veinte heridos, a los que se suman en su condición de víctimas los familiares de todos ellos.

La asociación parte de la hipótesis de que este tipo de actos “genera consecuencias psicológicas negativas en todas las víctimas de ETA en general” y no solamente en las que se ven directamente afectadas por el recibimiento al etarra en cuestión (por haber sido condenado por atentar contra un familiar). Con esa premisa, desde el área psicosocial se mantuvieron entrevista con las víctimas para “conocer el impacto emocional que este tipo de actos les genera, así como el grado de interferencia que genera en su vida diaria”, ahondando en si este tipo de homenajes les dificulta o no su recuperación psicológica.